Patio Haus: la casa sevillana que casi no necesita climatización

Equipo de Redaccion

Edificios de Consumo Casi Nulo (ECCN). Este es el nuevo estándar de referencia en la construcción: lograr la máxima eficiencia energética aprovechando los recursos bioclimáticos del entorno.

La Comisión Europea aprobó una directiva que obliga a que todos los edificios que se construyan a partir de 2020 sean ECCN. Es un compromiso con el medio ambiente que la arquitectura está llevando a la práctica con proyectos en todo el mundo, y España está a la vanguardia de esas iniciativas.

Patio Haus Sevilla es una de ellas. El diseño del arquitecto Juan Manuel Castaño ha sido el ganador del Concurso Iberoamericano Passivhaus con una propuesta que aúna el concepto tradicional de casa andaluza (volcada en un patio central) con las técnicas de la llamada ‘casa pasiva’ (passivhaus), uno de los estándares de construcción de las ECCN.

El término ‘pasiva’ significa que apenas requiere energía artificial, es decir, que reduce al mínimo el uso de calderas, equipos de refrigeración o cualquier otro sistema de climatización. Podemos entenderlo mejor analizando la Patio Haus Sevilla, ubicada en la calurosa capital andaluza.

El patio de la casa es su corazón climático. A través de grandes ventanales que dan a su interior, las estancias reciben la luz natural evitando la radiación directa del sol. Tiene un techado de vidrio retráctil que en invierno se cierra para conseguir un efecto invernadero con el que logra mantener una temperatura muy suave.

En verano se abre, de manera que se disipa la radiación, lo que unido al enfriamiento que aportan las cámaras de ventilación de los muros, hace disminuir la temperatura. Es el mismo fenómeno que explica que los pozos sean fríos aunque en el exterior haga mucho calor.

Además de ese sistema natural de iluminación y ventilación, el edificio incorpora los otros elementos claves de una passivhaus: aislamiento térmico de toda la envolvente, ventanas y puertas de altas prestaciones para eliminar los puentes térmicos, entornos estancos en el interior de las habitaciones, y sistemas de climatización activos (complementarios) de alta eficiencia. En este caso, con conducciones de agua por el interior de la estructura que se calienta o enfría mediante una bomba de calor aire/agua.

¿Cuánto ahorra?

El estándar ECCN obliga a que el consumo de energía en climatización (tanto para calentar como para enfriar) no debe superar los 15 kWh/m2 año. Eso supone que una vivienda de 100 m2 tendría un gasto aproximado de solo 120 euros al año.

Si la Patio Haus Sevilla se limitara a cumplir con la normativa española vigente para calefacción, consumiría unos 120 kWh/m2 año; cerca de mil euros anuales. Su gasto real es de 13 kWh/m2 año. Casi una décima parte.

Pero en una ciudad como Sevilla, es más importante el uso de los sistemas de refrigeración: esta construcción logra un ahorro de 17 kWh/m2 año. En dinero, casi 1.500 euros anuales. En total, el propietario de esa casa pasiva sevillana pagaría alrededor de 2.500 euros menos en climatización.

Como explica el arquitecto Juan Manuel Castaño, “este proyecto demuestra que es posible construir un edificio pasivo con un coste muy razonable, que no supera los 800 euros/m2, en un clima tan cálido como el de Sevilla”.

 

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