Cómo invertir en casas rústicas

MaloRegularBuenoMuy BuenoExcelente (Valóralo)

Casas abandonadas en mitad del campo, chalés perdidos en zonas campestres, masías o haciendas que antaño fueron el cobijo de algunas familias. Son propiedades en ruinas donde algunos inversores ven una buena oportunidad y las adquieren para reformarlas y después venderlas o ponerlas en alquiler. Una fantástica oportunidad de inversión que está cogiendo fuerza en España.

El potencial perdido de algunos inmuebles

Adquirir un edificio abandonado puede que no sea muy atractivo para la mayoría de las personas. Ahora bien, a los inversores experimentados no solo les fascina la idea sino que lo ven como una gran ocasión de inversión. La clave: ser capaces de ver el potencial de estas casas y transformarlas en una vivienda rústica, bien para disfrutarla, bien para venderla o bien para alquilarla como alojamiento rural.

Este tipo de mercado inmobiliario está creciendo y existen algunas agencias inmobiliarias especializadas en este tipo de propiedades. Según explica en su blog, el portal Rusticas Singulares, la inversión inmobiliaria en España de este tipo de propiedades creció exponencialmente en los últimos dos años, alcanzando la cifra de 6.100 millones de euros en el primer semestre de 2017. De hecho, nuestro país es uno de los destinos favoritos para el inversor europeo, por detrás de Reino Unido, Alemania o Francia, situándose el precio medio del metro cuadrado en 1532 euros y representando un incremento del 2,3% con respecto al primer semestre del 2017.

La rehabilitación del edificio: una aventura apasionante

A la hora de embarcarse en esta aventura, conviene asesorarse por profesionales para poder transformar una vivienda en ruinas en un alojamiento rural con encanto. Factores como el estado del edificio, la demolición, la normativa o el precio son clave a la hora de plantearse la rehabilitación, pero también hay que tener en cuenta el objetivo de la reforma. ¿Queremos la vivienda para volverla a vender o para explotarla en régimen de alquiler?

En cualquier caso, cualquier ciudadano que se disponga a rehabilitar una casa en quiebra debería tener en cuenta estas consideraciones:

  • Demoler o conservar el edificio o parte de él. Dependerá del estado en el que se encuentren sus cimientos, cubierta y carpinterías.
  • Planificación del espacio. Es importante sentarse con un arquitecto para diseñar conjuntamente el nuevo espacio. Conviene plantearle nuestras necesidades para que él pueda asesorarnos sobre materiales, habitabilidad y mejor manera de aprovechar el espacio.
  • Normativas: este paso es clave si no queremos tener algún problema con nuestra nueva propiedad. Informarse de todos los permisos que necesitaremos, como la Cédula Urbanística del Edificio, es clave. Un arquitecto nos puede ayudar en todo el proceso de gestión de permisos.
  • Comprobar grietas del edificio y si hay zonas ocultas, algo habitual en viviendas de estas características.
  • Poner en marcha el proyecto. Cuestiones como la distribución del espacio, las alturas, mantener o no la estructura original, impermeabilizar, sanear muros y por supuesto, tratar de conseguir la mayor luz natural posible, son algunos de los cambios que haremos en la vivienda.

Hay algunos portales inmobiliarios, como Milanuncios, que ofrecen la posibilidad de adquirir este tipo de viviendas en ruinas. Por ejemplo, en Pontevedra, se encuentra a la venta una casa de 180 metros cuadrados y una parcela de 3.157 metros cuadrados. Su precio es de 150.000 euros y hay que restaurarla completamente. En Pedrezuela, Madrid, hay una casa en ruinas que años atrá s perteneció a un antiguo molino. Su planta consta de 188 metros cuadrados y la finca tiene más de 489 metros cuadrados. Su dueño la pone a la venta por 35.000 euros

Fincas rústicas: ¿quién invierte y por qué?

La situación financiera en España ha contribuido a que este mercado florezca: el crecimiento continuado de los últimos años, unido al crecimiento del consumo y mejoras en las medidas de empleo han sido clave. Otro de los factores a tener en cuenta es que los precios de este mercado no se han disparado al mismo ritmo que el del resto de sectores inmobiliarios, lo que ha favorecido su crecimiento.

Las fincas rústicas también se han convertido en un activo muy sugerente para inversores. Según Juan Fraile, responsable del departamento de fincas rústicas de Gilmar inmobiliaria, “Es un activo que no fue objeto de especulación inmobiliaria con un perfil de demanda muy específico, lo que permitió que los precios no se disparasen”. Esto ha hecho que las fincas rústicas sean un activo muy interesante frente a otros productos. Eso sí, antes de convertirlo en una propiedad residencial para explotar hay que asegurarse de que la Administración recalifique el terreno para este fin.

Etiquetas