Ruta por los 10 castillos más impresionantes de España

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Estas grandes fortalezas cuyos muros encierran batallas, pasiones y grandes triunfos, nos trasladan a siglos atrás, a una época en la que habitaron caballeros de renombre como el Cid Campeador. Un legado que permanece en el paisaje de nuestro país y que podemos recorrer en una gran aventura. Estos son los algunos de los castillos más impresionantes de España y la zona en la que están ubicados:

  1. Castillo de la Mota, Medina del Campo (Valladolid)

Situada en la provincia de Valladolid, esta zona se caracteriza por tener un clima mediterráneo, con inviernos largos y veranos cortos. Con una población de más de 21.000 habitantes, Medina del Campo es una localidad castellana que goza de gran riqueza artística, siendo los siglos XV y XVI los de mayor esplendor arquitectónico.

Fruto de ese esplendor, se levanta el Castillo de la Mota, morada de la reina Isabel la Católica durante muchos años, aunque los orígenes del edificio datan del siglo XII. Posee una impresionante muralla exterior, que fue ampliada en tres ocasiones. También tiene otra muralla interior, que da acceso a las alcobas y dependencias del palacio. Contiene tres partes imprescindibles de visitar: la Torre del Homenaje, el Patio de Armas y la Capilla, cuyo estilo dio nombre a la llamada “escuela de Valladolid”.  El Castillo de la Mota está declarado como Bien de Interés cultural desde 1.904.

  1. Castillo de Sigüenza, o el castillo del Doncel

Sigüenza es un pequeño municipio de 4.700 habitantes, situado en la provincia de Guadalajara. Cuenta con 28 pedanías y con un atractivo cultural impresionante. Si visitas Sigüenza, no puedes olvidar la Catedral, pasear por el casco antiguo o las Hoces del Río Dulce. Uno de sus monumentos más bellos es el Castillo de Sigüenza, actual Parador Nacional. El edificio se encuentra rodeado por Las Hoces del Río Salado y el Parque del Río Dulce. El castillo fue construido en el siglo XII y es conocido por “la leyenda del Doncel de Sigüenza”, un caballero de la Orden de Santiago cuya figura reposa en la capilla del castillo.

  1. Palacio Real de Olite (Navarra), o el lujo medieval

Navarra es una gran productora de vinos con denominación de origen, quizás por su influencia geográfica (limita al norte con Francia, al sureste con Aragón y por el sur con La Rioja). Cuenta con una población de 636.000 habitantes. A 42 kilómetros de la capital de Navarra, Pamplona, se encuentra Olite, una pequeña localidad con un bello Palacio. Considerado un ejemplo del esplendor de la época medieval, el Palacio Real de Olite está formado por dos edificios. El primero, llamado “Palacio Viejo”, es el actual Parador de Turismo y fue construido entre los siglos XII y XIII. El segundo edificio llamado “Palacio Nuevo” fue construido entre los siglos XIV y XV, y reconstruido en el siglo XX. Entre sus curiosidades, cabe destacar que albergó un zoo real y que posee jardines verticales de hasta 20 metros de altura.

  1. Castillo de Coca, la huella del arte mudéjar

Situada en la provincia de Segovia, Coca es una pequeña localidad de 98,45 km2 de superficie y una población de apenas 2.000 habitantes. Uno de sus principales reclamos turísticos es el Castillo de Coca, una fortaleza construida en el siglo XV que representa uno de los mejores ejemplos del estilo mudéjar militar castellano. Fue construido con fines defensivos. Dentro, alberga una gran escalera de caracol y una sala de mazmorra con un orificio por el que pasaban los enemigos antes de lanzarlos a las mazmorras. De ahí viene el conocido dicho: “ahí te pudras”.

  1. Castillo de Manzanares El Real, el castillo de los Mendoza

Manzanares el Real se asienta en la Sierra de Guadarrama y es el quinto municipio en extensión de la Comunidad madrileña. Es un precioso lugar de la sierra, con zonas tan visitadas como el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama o el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Se encuentra a tan solo 46 km de Madrid y  cuenta en su territorio con un castillo muy especial: el Castillo de Manzanares El Real, que ha sido restaurado en varias ocasiones. Ligado a la familia Mendoza, el castillo alberga una gran muralla y cuatro torres, dando paso a un patio central con dos alturas. Actualmente, se puede disfrutar de una visita teatralizada en las noches de verano.

  1. Castillo de San Servando, Toledo

Toledo fue la antigua sede de la Corte de Castilla y es conocida como “ciudad de las tres culturas”, por haber convivido en ella musulmanes, cristianos y judíos. La ciudad está situada a 100 metros de altura sobre el río Tajo y tiene muchísimos encantos, como pasear por su casco histórico, visitar la judería o cruzar la puerta de la Bisagra.

El Castillo de Servando representa una de las mejores obras de arquitectura medieval mudéjar de nuestro país. Fue construido en el siglo XI y durante años sirvió como edificio militar. Cuentan que el propio Cid Campeador estuvo velando sus armas entre sus muros antes de reconciliarse con el rey. En 1.959 se reconstruyó y desde entonces, este castillo ha sido colegio, residencia universitaria, sede de las Cortes de Castilla La Mancha y actualmente Albergue Juvenil.

  1. Castillo de Butrón, Vizcaya

Vizcaya está situada en el País Vasco y su capital es Bilbao, convertida en un referente de la arquitectura contemporánea. Su litoral bañado de playas es otro de sus atractivos, al igual que el Castillo de Butrón. Aunque no nació con la intención de ser un castillo, en el siglo XII, un siglo después de su nacimiento, el Marqués de Torrecilla decidió inspirarse en la arquitectura bávara y mandó levantar esta fortaleza. Llena de torres, torreones y almenas, se encuentra situado en un entorno espectacular, entre bosques de robles y especies botánicas, que hace que el visitante quede impresionado. En su interior, hay salones, una capilla, un patio de armas, una mazmorra y una biblioteca. Hoy en día, está a la venta y solo se puede visitar por fuera.

  1. Castillo de Peñafiel, Valladolid

La villa de Peñafiel se encuentra estratégicamente situada a 56 km de Valladolid. En su cerro, se levanta el Castillo de Peñafiel, de estilo gótico germánico, con forma de barco. Su construcción data del siglo X y se convirtió en un referente estratégico a lo largo de la línea defensiva del río Duero. El Castillo de Peñafiel cuenta con una torre considerada como una joya del arte vallisoletano y desde ella se pueden contemplar unas preciosas vistas de Peñafiel. En 1.917 fue declarado Monumento Nacional. Hoy en día, además de visitar el castillo por dentro, se puede disfrutar del Museo Provincial del Vino, situado en una de las salas.

  1. Castillo de Belmonte, Cuenca

 Cuenca tiene una población de más de 55.000 habitantes y una superficie de 911 kilómetros cuadrados. Declarada Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO por su riqueza monumental, la ciudad se asienta entre los ríos Júcar y Huécar. De gran belleza, esta ciudad castellana posee un precioso casco histórico y multitud de monumentos de reconocido valor, como las Casas Colgadas o las calles empedradas. Entre sus atractivos, se encuentra el Castillo de Belmonte, cuya construcción data del siglo XV cuando el primer Marqués de Villena, lo mandó construir. Está formado por una estructura triangular con una doble muralla y patio central, todo restaurado por Doña Eugenia de Montijo. Tras diferentes etapas, el edificio fue declarado Bien de Interés Cultural. Sus muros han celebrado batallas e historias de amor entre princesas y caballeros, pero también ha sido el escenario de varias películas muy famosas, como El Cid Campeador con Charlton Heston y Sofía Loren, que se convirtieron en Doña Jimena y Rodrigo Díaz de Vivar.

  1. Castillo de Bellver en Mallorca

La isla de Mallorca es la más grande del archipiélago balear, con una superficie de 3.640 km2. Es uno de los destinos turísticos más solicitados por sus playas, por su clima privilegiado y su atractivo turístico. Entre ellos, destaca el Castillo Bellver, con una peculiar planta circular, la más antigua de Europa (data del siglo XI). Se encuentra situado a tan solo 3 kilómetros de Palma de Mallorca y representa magníficamente el estilo gótico mallorquín. Está rodeado de un gran pinar y sus vistas son impresionantes, de ahí su nombre  “bella vista”. Hoy en día, alberga el Museo de la ciudad y es una parada obligatoria si visitas la ciudad de Palma de Mallorca.

 

FOTO PORTADA: Castillo de Coca (Segovia), de Benjamín Núñez González (Wikipedia Commons)

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