Los hogares españoles son cada vez más ecológicos y gastan menos

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El concepto de vivienda cambia con las tendencias sociales, con la percepción de la economía e incluso con la moda. Nuestras casas hablan de esos cambios y, de alguna forma, nos describen a nosotros mismos y a la comunidad a la que pertenecemos. Por eso resulta interesante averiguar cómo concebimos ahora el hogar y cómo deseamos que sea.

Ese es el propósito del estudio Los españoles y su hogar. Evolución de sus prioridades y claves para el futuro del hábitat, elaborado por Leroy Merlin a partir de una amplia encuesta realizada con entrevistas a 2.015 hombres y mujeres de entre 25 y 74 años repartidos por todas las regiones del país. Veamos sus conclusiones.

¿Cómo valoramos nuestras viviendas?

El 82,3% de los encuestados asegura sentirse satisfecho con su casa. De media, le dan un notable (7,69 sobre 10). Las distancias en las ciudades y el tiempo invertido en los desplazamientos hacen que la ubicación sea la característica que más valoran en una vivienda, seguida de la luminosidad (23,1%), el tamaño (20,1%) y la comodidad (17,3%).

Pero además, hay una serie de condicionantes que pueden hacer más o menos agradable la estancia. En primer lugar, el correcto funcionamiento de las instalaciones (así lo piensa el 66,1%), seguido del buen aislamiento de las viviendas (63,6%) y la seguridad (59,2%). El 60% de los encuestados dispone de sistemas de climatización y aislamiento contra el ruido y los olores.

¿Qué nos impulsa a cambiar?

El hogar no es un entorno inmutable. Va evolucionando con sus habitantes, aunque algunos acontecimientos tienen más impacto que otros. El estudio demuestra que los hijos son los que provocan los cambios más importantes (41%). Sobre todo cuando llega el primer niño (22,7%) y cuando se emancipan (17,8%). La otra circunstancia que modifica más la vida en el hogar es hacerse cargo de una persona dependiente (38,7%).

¿Cómo nos gusta ver y sentir el hogar?

Sobre todo como un lugar íntimo, dedicado al ocio y a la calidad de vida. Importa lo que nos rodea para sentirnos realizados. Por eso, para el 28,5% de los encuestados, la decoración es un detalle esencial en la vivienda, como lo es la comodidad (muebles, enseres…) para el 25,8% y la funcionalidad para el 12,6%. Aunque en esa percepción hay diferencias de género: la decoración influye más en las mujeres y la funcionalidad en los hombres.

¿Cómo nos ha afectado la crisis?

Prácticamente todos los encuestados coinciden en que ha aumentado su preocupación por el ahorro de energía y agua.Por ejemplo, el 88,8% se preocupa por apagar la luz cuando sale de una habitación; el 75,6% ya utiliza solo bombillas de bajo consumo; el 74,6% no pone en marcha ni el lavavajillas ni la lavadora hasta que no están llenos, y el 71,2% dispone de electrodomésticos con calificación energética A, A+ o A++. Además, el 54,8% procura realizar las tareas de acondicionamiento en casa sin llamar a un técnico.

Más concienciados por el medio ambiente

El 59,7% de los que han participado en el estudio asegura que ahora está más preocupado por la sostenibilidad y es receptivo a tomar medidas para reducir el consumo energético, generar menos basura y colaborar en el reciclaje, aunque solo el 32,6% reconoce que ha llevado esas ideas a la práctica diaria.

Quienes muestran un mayor compromiso medioambiental son los jóvenes de entre 25 y 34 años, con hijos y residentes en localidades de entre 50.000 y 500.000 habitantes.

El creciente interés de los españoles se refuerza a la luz de los datos sobre la concienciación sobre el reciclaje publicados por Ecoembes: en 2013 (último año contabilizado) se recuperaron 1,2 millones de toneladas de envases ligeros y envases de cartón y papel. Eso significa que la tasa de reciclado ha llegado al 71,9%.

Desde 1998, cuando empezaron a recopilarse estos datos, se ha evitado la emisión de más de 13,8 millones de toneladas de CO2, que es lo mismo que retirar 4,9 millones de coches de la circulación. Y eso también ha supuesto un ahorro energético de 15,8 millones de MwH, que equivale al consumo de todos los hogares de Barcelona.

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