Eco casas de madera, ¿el futuro de la construcción?

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El pasado mes de mayo se inauguraba en Melbourne (Australia) el edificio Forté Apartaments, el más alto del mundo construido en madera. Diez plantas y 27 apartamentos con todas las comodidades. ¿Ha resultado rentable? Veamos los datos que aporta la empresa que lo ha levantado, Lend Lease:

  • La construcción ha sido un 30% más eficiente gracias a la facilidad de traslado e instalación de los elementos constructivos.
  • Redujo en 1.600 toneladas las emisiones de CO2, si lo comparamos con el coste de levantar un edificio de las mismas características de hormigón y acero. Esa cantidad equivale a eliminar de la circulación 400 coches.
  • El mayor rendimiento térmico de la madera supondrá para cada uno de sus residentes un ahorro medio en el consumo energético de unos 225 euros anuales.

“La madera es el material de construcción tecnológicamente más avanzado –asegura el arquitecto canadiense Michael Green–. Por eso ya se están levantando edificios de madera por todo el mundo. Y cada vez los hacemos más altos. Espero que en mi ciudad natal, Vancouver (Canadá), se anuncie en un futuro próximo la construcción del mayor de todos, que tendrá al menos 20 plantas”.

Green ha proyectado ese rascacielos y ha demostrado que es técnicamente viable y absolutamente seguro, incluso podría tener más plantas dependiendo de los estudios que se sigan realizando.

Como él, cada vez más arquitectos ven en la madera el futuro de la construcción. Ellos aseguran que con la administración adecuada de los bosques y de las explotaciones arbóreas pueden suministrar suficiente material para abastecer una demanda masiva sin perjudicar los ecosistemas. A partir de ahí, los beneficios económicos y medioambientales de esas construcciones son evidentes.

Esta nueva tendencia en el sector tiene su mejor exponente español en el edificio que la empresa Altermateria ha levantado en el centro de Lérida. Son seis plantas divididas en nueve pisos de paneles contralaminados, de entre 47 y 60 metros cuadrados, destinados a alquileres sociales (250-350 euros).

La calefacción es comunitaria: comparten una caldera de solo 60 Kw de potencia. “La madera es un material más aislante que el hormigón y como además es un elemento de cerramiento del edificio, contribuye a que tenga una gran eficiencia en términos energéticos”, asegura su arquitecto, Ramón Llobera i Serentill. Por ello ha logrado una calificación energética A.

Con la madera se consigue un consumo de energía más reducido y un ahorro económico. ¿Y sus inconvenientes? Muchos podrían pensar que la humedad, los insectos y un mayor riesgo de incendio son motivos sobrados para preferir otros materiales. Sin embargo, existen técnicas avanzadas que permiten preparar la madera para esas amenazas.

“A pesar de que estos edificios se encuentren en ambientes con problemas de humedad alta, se ha comprobado que el porcentaje en la madera se mantiene estable en el 12% con el que los paneles vienen tratados de fábrica –afirma Llobera i Serentill–. Además, ha sido sometida a un biocida (sustancia que impide la acción de los organismos vivos en el material) natural y está garantizada contra las termitas”. Y se elimina la amenaza del fuego “con un sobredimensionamiento de las paredes para aumentar la resistencia estructural ante las llamas”, concluye el arquitecto.

Edificios económicos, eficientes, seguros y sostenibles. Quizá sea el comienzo de una vuelta a los orígenes de la construcción…

 

Foto @ Luz Adriana Villa A.,  distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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