La construcción cambia de signo

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España, de acuerdo con los datos que maneja el Gobierno, afronta el último tramo de 2015 con optimismo: la economía crece a un ritmo cercano al 3% (los países de la Zona Euro lo hacen en el entorno del 1,5%) y el paro sigue menguando (aunque se mantiene a gran distancia de la media de sus socios comunitarios, situada en el 11,1%). La construcción emerge como uno de los pilares de la recuperación, después de un bache demoledor en el que se dejó cientos de miles de puestos de trabajo, vio cerrar a empresas de todos los tamaños y experimentó importantes pérdidas.

Más visados

Uno de los termómetros más eficaces a la hora de calibrar la salud de la construcción es la cantidad de visados de obra nueva, ampliación y reforma concedidos en un periodo de tiempo. En 2007 se firmaron 688.851 documentos de este tipo según datos del Ministerio de Fomento; el año pasado, no se llegó a los 58.700 (un 91% menos). Sin embargo, y aunque tímidamente, tras siete ejercicios en caída libre la curva vuelve a mirar hacia arriba: durante el primer semestre de 2015 se sellaron 45.345 licencias, casi tantas como las que se aprobaron solo en agosto de 2005 pero un 18% más que las otorgadas en el mismo intervalo de 2014.

Si dirigimos el foco hacia las principales capitales españolas, observamos que, desde que arrancó el año actual hasta el 31 de julio, el número de visados se incrementó notablemente en las ciudades de Madrid, Barcelona y Zaragoza (hasta los 4.217, 2.532 y 942, respectivamente, con ascensos superiores al 30% en los tres casos), mientras que se redujo en Valencia (509, -1%), Sevilla (256, -15%) y Málaga (198, -28%).

Más demanda

La reactivación del sector responde, entre otras razones, al aumento de la demanda en el sector, lo que se traduce en más hipotecas y en más operaciones de compraventa de viviendas. Con respecto a las primeras, en julio se firmaron 21.683 (una subida del 21,8% en comparación con el séptimo mes de 2014), la mitad de ellas concentrada en las comunidades autónomas de Andalucía, Madrid y Cataluña. Así, hasta el 1 de agosto se concedieron 143.923 créditos, muy lejos de los casi 784.000 del mismo periodo de 2007 pero un 9% y un 17,5% por encima de los de 2013 y 2014.

En cuanto a la compraventa de casas, en julio se formalizaron 39.105 transacciones (+10,7%) y el volumen de operaciones registradas desde que arrancó el ejercicio creció un 8,7% interanual.

Más trabajo y más consumo

Según el Ministerio de Economía y Competitividad, en 2007 la construcción daba trabajo a 2,7 millones de personas. La crisis que estalló aquel año se cebó con el negocio: en 2008 se destruyó el 11,6% de los empleos; en 2009, el 22,6%; en 2010, el 12,8%. El 31 de diciembre de 2014 solamente había sitio para 977.000 profesionales debido a la escasa actividad. Sin embargo, el retorno del crédito a los hogares y la vuelta de las grúas a las áreas urbanas han provocado un cambio de tendencia: 1,1 millones de personas tienen hoy trabajo dentro del sector.

Esta reorientación ha repercutido igualmente en las empresas dedicadas a la fabricación de productos de construcción (una de cada cuatro ha desaparecido desde 2007); Cepco, la confederación que reúne a la mayoría de sus asociaciones, asegura que el consumo de cemento se ha disparado un 5,6%. La tasa contrasta con el vertiginoso panorama de los años previos, en los que se observaron caídas de hasta el 32,3% y el 34,3% en 2009 y 2012.

Más inversión

Con los nuevos vientos han llegado también los inversores. Un informe de la consultora CBRE señala que en los tres primeros trimestres de 2015 el mercado inmobiliario movió 10.800 millones de euros, cantidad que superó a la de todo 2014 (10.200 millones de euros). Particularmente activas se mostraron las socimis, que acapararon el 46% de la inversión; tras ellas, los fondos (31%) y los promotores (13%).

Conviene recordar que la mayoría de las operaciones (algunas de ellas, de gran envergadura) no se centraron en espacios de uso residencial, sino en superficies de retail y oficinas (8.500 millones de euros, según la Asociación de Consultoras Inmobiliarias) y en hoteles (1.237 millones de euros, de acuerdo con la firma Irea).

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