Áticos Smart: remansos de paz a precios económicos

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Los áticos son espacios tranquilos, en las alturas, que dan la oportunidad a sus propietarios de sentirse los reyes de un mundo que se despliega bajo sus pies. Ser propietario de uno es un deseo que tienen muchas personas y que muy pocas pueden permitirse. Y es que sus precios se mantienen muy altos, ya sea por las vistas o por su localización, que en su gran mayoría es en el centro de las ciudades.

Uno de los ejemplos más notables es que, según el portal ventadepisos.com, un ático en el núcleo urbano de Madrid no baja de los 210.000 euros. En cuanto a la modalidad de alquiler, más de lo mismo: uno de 55m2 en pleno barrio de Salamanca cuesta unos 1.400 euros al mes, mientras que hay pisos de 90m2 por 1.200. Y estas cifras no son cosa del momento actual sino que, el pasado año, todavía en plena crisis, los precios de los áticos seguían estando por las nubes.

La razón, según el experto David Caraballo, director comercial de Alquiler Seguro, es que “tienen poca oferta, mucha demanda, precios más altos… Esto les hace ejemplares inmobiliarios privilegiados y únicos en el mercado”. Incluso el ajuste de precios provocado por la crisis económica fue menor en el caso de los áticos: mientras que la vivienda se abarataba un 33,3% en Madrid desde 2007, los áticos se depreciaban apenas un 14,4%. Y en distritos como Barajas, Hortaleza o Puente de Vallecas el precio llegaba incluso a encarecerse.

Concepto y modelo de negocio innovadores

Con la idea de solventar éste y otros inconvenientes comúnmente relacionados con los áticos (incomodidad, interior más pequeño, problemas de construcción o mayor gasto energético), La Casa por el Tejado, empresa especializada en el desarrollo de áticos nuevos, ha creado un nuevo concepto de vivienda en altura: los Áticos Smart.

Esta palabra, que puede sonar desconocida para algunos, es un acrónimo utilizado para la gestión de proyectos y relacionado directamente con sus dos significados en inglés: inteligente y elegante. A partir de este concepto, La Casa por el Tejado ha ideado un nuevo ático con características bastante interesantes.

La idea de la compañía es diseñar y construir un ático nuevo en un espacio vacío, de tal manera que se completen los edificios aprovechando las infraestructuras, mejorando los espacios y reduciendo el impacto ambiental. En esta última línea, utiliza materiales ecológicos evaluados por un sistema llamado EcoBrújula, que asegura el cumplimiento de todos sus objetivos: reducir el consumo de agua y de energía. Además, estos áticos se construyen, prefabricados, en un taller, evitando así ampliamente las incomodidades y dificultades de una obra.

Como explica Joan Artés, arquitecto y fundador de LCT, “el ADN de nuestra empresa consiste en completar la edificabilidad disponible en las mejores zonas de la ciudad, ampliando la oferta de casas y aprovechando las infraestructuras existentes”.

Una vez identificado el edificio en el que construir el nuevo ático, el proceso es sencillo: unos comerciales proponen a los propietarios la compra del espacio libre en la cubierta (derecho de vuelo). La Casa por el Tejado, a cambio, se compromete a reformar y mejorar las zonas comunes, arreglando la fachada, instalando un ascensor… “Como mínimo, hacemos los trabajos de mantenimiento para el cumplimiento obligatorio de la Inspección Técnica de Edificios (ITE)”, continúa Artés.

A la hora de afrontar la instalación del ático, es necesario comprobar la carga remanente del edificio, que depende de cómo es y en qué estado se encuentra la estructura general, de la capacidad de resistencia de los muros y de la capacidad de soporte del suelo. También se debe considerar el peso retirado debido a los elementos estructurales que se eliminan durante la instalación, como escaleras, balaustradas, depósitos de agua… Una vez valorados, se trata de que la nueva construcción no los supere.

Una de sus principales ventajas es que el resto de la valoración del derecho de vuelo se entrega en forma de dinero a los propietarios, teniendo en cuenta el coeficiente de cada uno de ellos, es decir, el valor porcentual que asigna el promotor o el constructor cuando un edificio se divide en pisos, de tal manera que sumados los porcentajes de todos ellos nos da el 100% del inmueble. Además, con la intervención realizada, las cuotas de la comunidad disminuyen al añadir al cómputo general el coeficiente de los nuevos inquilinos.

En definitiva, ¿quién dijo que empezar la casa por el tejado era una mala idea?

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