Cinco pasos para convertir el garaje en una cómoda vivienda

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Disponer de un inmueble y no darle un uso práctico es perder dinero. Si no lo utilizas, siempre cabe la posibilidad de venderlo, alquilarlo… o buscarle otras posibilidades que lo hagan más rentable. Por ejemplo, si cuentas con un garaje privado en una zona residencial pero no tienes coche o lo puedes aparcar en otra ubicación… ¿Y si lo conviertes en vivienda?

Es un proyecto similar a transformar un local comercial en una casa confortable. Se trata de realizar un estudio adecuado y dar con soluciones sencillas e imaginativas. El proceso puede explicarse en 5 pasos.

Obtener los permisos

Antes de plantear la obra, hay que averiguar si el ayuntamiento permite realizar ese cambio de uso. Generalmente no hay impedimento si el garaje está en una zona residencial. Si la respuesta es afirmativa, habrá que presentar un proyecto de edificabilidad, redactado por un estudio de arquitectura, donde aparezcan todas las características que tendrá la vivienda ajustadas a la normativa municipal. Además, se deberán obtener los permisos de obra, también en el ayuntamiento.

Estudio y planificación

Lo habitual es que un garaje no disponga de una gran superficie, por tanto, cada metro cuadrado cuenta. Por eso también es necesario que un arquitecto se haga responsable del proyecto para buscar soluciones técnicas en la distribución de los espacios, el acceso de los suministros, la ventilación e iluminación, y la elección de los materiales.

Lograr superficies diáfanas

“En un espacio pequeño, cuantas menos paredes y puertas, mejor. Por eso la idea del loft es la que mejor encaja en una obra así”, afirma la arquitecta Mónica Lombana. Por tanto, lo aconsejable es que todo esté integrado en el mismo espacio, salvo el baño. “En todo caso, el pladur es una buena opción para levantar tabiques, al ser económico y fácil de manipular”, dice Lombana. A través del diseño interior (colores, materiales…) y el mobiliario se podrían distinguir otras zonas, como el dormitorio, sin recurrir a cerramientos.

Acondicionamiento

Hay que equipar el antigüo garaje con lo necesario para que sea habitable y confortable: acometidas de agua, instalación eléctrica, fontanería, climatización… En realidad se trata de realizar una nueva construcción a partir de una estructura básica. Eso también facilita la obra ya que, por ejemplo, todas esas instalaciones se podrán realizar por las paredes y el suelo para ser cubiertas después.

“El aislamiento es básico –continúa Mónica Lombana–, tanto para la climatización como para la insonorización, porque los garajes se ubican normalmente al lado de vías de circulación. Además, al estar pegados al terreno, están más expuestos a humedades”. De modo que, además de elementos aislantes (cámaras de aire, lana de vidrio…), hay que emplear materiales de alta eficiencia energética, como la madera.

Luz y ventilación

Los garajes están hechos para guardar coches, de modo que no precisan de luz natural o aire demasiado limpio. Por eso, la iluminación y la ventilación suelen ser los mayores desafíos de estos proyectos. Es necesario abrir ventanas y aprovechar el portón de acceso como principal entrada de luz, por ejemplo convirtiéndolo en una pared de pavés que proporcione claridad sin restar privacidad.

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