¿Cuánto cuesta mantener una vivienda vacacional?

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Son muchos los españoles que alargarán el descanso estival este mes de septiembre con escapadas a su vivienda vacacional en la playa. La casa en la costa es ya un lujo accesible para la familia española. Aporta calidad de vida y algunos ingresos extra cuando se alquila de forma más o menos ocasional, una práctica muy habitual con la que los propietarios compensan los gastos fijos que implica hacer realidad este sueño.

Cuota de comunidad, suministros e impuestos son las partidas más gravosas a la hora de mantener operativa la segunda vivienda. Según una estimación de la OCU, sus propietarios invierten 1.791 euros al año en su mantenimiento. En el análisis hecho público este verano, la Organización de Consumidores y Usuarios ha contabilizado los gastos de 18 viviendas de 77 metros cuadrados en puntos emblemáticos de la costa española.

El desglose de estos gastos arroja pistas de interés para todos aquellos que valoran adquirir una segunda vivienda.

Cuidado con la cuota de comunidad

Lo primero que hay que tener en cuenta es el coste de la comunidad. Según las viviendas analizadas, a esta partida corresponden 634 euros al año, algo más del 35,5% de todo el dinero que se desembolsará. Hay que tener en cuenta que este recibo depende en buena medida de los servicios que ofrece la comunidad de propietarios. Por ello, a la hora de analizar la vivienda a adquirir conviene sentarse a pensar si pagamos por servicios que realmente vayamos a disfrutar. Por ejemplo, el mantenimiento de unas pistas de tenis o de un gimnasio no tiene mucho sentido para unos propietarios que no practican deporte. Por el contrario, este supuesto coste puede representar en realidad un ahorro si son usuarios habituales de estas instalaciones, ahorrándose la contratación en otras probablemente más caras y lejanas.

El número de servicios adicionales que incluye la comunidad hace variar de forma importante el importe del recibo. OCU habla de una horquilla que varía de los 200 a los 1.140 euros/año.

Cómo ahorrar en los suministros

Aunque la vivienda esté vacía gran parte del año hay que hacer frente al pago de suministros: agua, gas y electricidad.

  • Sin duda el recibo más gravoso, se pueden llegar a destinar una media de 292 euros anuales. La recomendación de OCU es “reducir al máximo la potencia contratada”. Una forma sencilla de saber si la potencia está ajustada es la conocida como ‘prueba de los plomos’: si no saltan nunca puede que estemos pagando más de lo que necesitamos. A modo orientativo cada kilovatio de potencia que se rebaje puede implicar una reducción en el pago de unos 60 euros al año.

El mercado eléctrico vive años de fuerte competencia, por lo que se aconseja emplear tiempo en analizar qué tarifa nos conviene más, algunas de ellas diseñadas para propietarios de segunda vivienda. La propia OCU ofrece un útil comparador online en el que introduciendo la potencia necesaria y la estimación de consumo anual permite seleccionar la tarifa más apropiada a cada usuario, pero en Internet se pueden localizar otras opciones. También hay que consultar si el suministrador que tenemos contratado para nuestra vivienda habitual ofrece alguna ventaja adicional al titular por un nuevo contrato.

  • Aunque con grandes variaciones según el municipio, el agua es la segunda partida por importe en el apartado de suministros. En el estudio de OCU se calcula que la vivienda vacacional en playa destina unos 292 euros al año. En este caso solo el consumo responsable, el buen mantenimiento de sanitarios y grifos y la utilización de reductores de caudal pueden ayudarnos a aliviar un poco su factura.
  • La partida de gas es la más reducida de los suministros habituales analizados en este estudio, al que se destinan unos 76 euros al año a estas viviendas vacacionales.

No hay que olvidar los impuestos

Por último, en este cálculo de los costes fijos para mantener una segunda vivienda en playa hay que contemplar el pago de impuestos, en el que el IBI es el más gravoso. De nuevo nos enfrentamos a grandes diferencias según el municipio donde se ubique, pero implica un desembolso de unos 276 euros de media. Sin embargo, se debe tener en cuenta que en el análisis de OCU este impuesto puede representar hasta 600 euros. Otro punto a considerar para futuros propietarios.

Otro impuesto al que se deberá hacer frente es la tasa por recogida de basuras que cobran  muchos ayuntamientos, que supone una media de 117 euros al año.

A estos impuestos se debe sumar el del IRPF: a la hora de hacer la declaración de la renta, los propietarios están obligados a tributar por esta segunda vivienda. Se debe incluir como ingresos el 2% del valor catastral o el 1,1% si este se revisó en los diez años anteriores. Por ejemplo, en el estudio de OCU se cita Benidorm, para un piso de 77 metros cuadrados el valor catastral sería de 75.000 euros, por lo que el propietario deberá declarar el 2% de esta cantidad: 1.500 euros como ingreso.

Un seguro puede abaratar los costes de mantenimiento

Como en la vivienda habitual, hay que tener en cuenta otros posibles gastos. Desde las inevitables averías de electrodomésticos a derramas de la comunidad, la casuística es variada. El consejo de la organización de consumidores es contratar un seguro de hogar. El cálculo del coste es de 180 euros anuales.

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