¿Cómo conseguir una hipoteca sin aval?

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Aval es un término que escuchamos mucho, pero del que no siempre conocemos todos los detalles. Hoy en el blog de Haya te contamos todo sobre la hipoteca sin aval y cómo podrías conseguirla. ¡Sigue leyendo!

Como ya hemos señalado en otros artículos, el mercado inmobiliario en España se encuentra en un gran momento actualmente. De hecho, 2021 se cerró con el número más alto de hipotecas firmadas desde 2010, según informó el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Sin embargo, esta evolución positiva no tiene por qué querer decir que la concesión de hipotecas sea una tarea sencilla de gestionar con las entidades financieras. Es más, los bancos se han visto obligados a endurecer este proceso. Esto es debido a los altos niveles de morosidad o a la incapacidad de los clientes de devolver los créditos que han solicitado.

Es precisamente por este motivo por el que la figura del aval está muy presente en el ámbito de las hipotecas y muchos bancos la exigen. Si no sabes qué es exactamente un aval ni cómo acceder a una hipoteca sin aval, te explicamos todo en este artículo.

¿Qué es un aval?

Un aval es un contrato mediante el que una persona -el avalista- se compromete a pagar la cantidad debida por el titular de un préstamo si éste deja de abonar sus cuotas. De esta forma, el avalista se comprometería a responder al pago de la deuda, en el caso de que fuese necesario, con todos sus bienes presentes y futuros, lo que incluye sus propiedades y sus ingresos, entre otros.

Lo que hacen los bancos en estos casos es embargar, primero, la vivienda del hipotecado. Si su subasta no es suficiente para saldar la deuda pendiente, embargan los bienes presentes y futuros del titular y del avalista hasta liquidarla: las propiedades, el dinero depositado en cuentas bancarias, una parte del sueldo…

¿Cómo conseguir una hipoteca sin aval?

Para poder acceder a una hipoteca sin aval existen varios factores claves iniciales:

  1. Contar con ingresos estables y suficientes. Es muy importante que el solicitante de la hipoteca cuente con unos ingresos que sean considerados estables, constantes y suficientes por la entidad financiera. Solo unos ingresos que cumplan estas características asegurarán el pago de las cuotas de la hipoteca de cara al banco.
  2. Endeudamiento saneado. Aunque los ingresos sean estables y suficientes, la entidad financiera también necesitará que el solicitante de la hipoteca no tenga un endeudamiento elevado, fundamentalmente a través de otros préstamos, tarjetas o productos financieros.
  3. Rango de edad entre 35 y 45 años. Este es el rango preferido por las entidades financieras, ya que es un momento en el que ya hay una estabilidad laboral, existe poco riesgo de fallecimiento y todavía hay tiempo de devolver una hipoteca a 30 años o más.
  4. Tener ahorros. Es un factor que se tiene muy en cuenta ya que se necesitarán para pagar los gastos de formalización de la hipoteca y de compraventa y para cubrir la parte que no nos financie la entidad (suelen prestar un máximo del 80% del precio de la vivienda).
  5. Antigüedad para autónomos. Si el solicitante es autónomo, es recomendable que haya ejercido su actividad durante varios años para presentar ante el banco una mayor estabilidad laboral.
Hipoteca sin aval contenido

¿Qué hacer si no se consigue una hipoteca sin aval?

Lamentablemente es muy frecuente que al banco no le basten las garantías aportadas por el cliente y no dé luz verde a una financiación sin que nos respalde otra persona, es decir, a una hipoteca sin aval. En este caso, existen otros caminos para buscar una solución, o al menos para tener más posibilidades de conseguir financiación en el futuro. Te explicamos cuáles son:

  1. Buscar una vivienda más económica. Busca una casa más pequeña o en una zona de precios más asequibles. De esta forma, puede haber más probabilidades de que la entidad financiera considere que los ahorros e ingresos presentados sean suficientes para cumplir los requisitos antes mencionados. En Haya puedes encontrar una amplia oferta en todo el territorio nacional.
  2. Contratar un seguro de protección de pagos. Éste cubriría el pago de las cuotas de la hipoteca en el caso de que surgiera una situación de desempleo o de incapacidad laboral a causa de un accidente, por ejemplo. Las posibilidades de que la hipoteca sin aval sea aprobada aumentan con este seguro, pero es importante tener en cuenta que su precio suele ser elevado.
  3. Aportar otras garantías adicionales. Si tenemos otras propiedades (como un garaje o un trastero), las podemos incluir en la escritura como garantías de pago. De este modo, no hará falta el aval de otra persona.
  4. Buscar en el stock de viviendas de los bancos. Cuando la compraventa afecta a la cartera de pisos que poseen los bancos, las condiciones suelen ser más flexibles, por lo que es posible que en algunas ocasiones no soliciten aval.
  5. Esperar un tiempo hasta que nuestro perfil mejore. Puedes tomarte un tiempo para seguir ahorrando mientras construyes, al mismo tiempo, cierta estabilidad laboral y financiera.