Casas energéticamente eficientes: así es una vivienda A

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Comprar o alquilar una casa con la etiqueta A de eficiencia energética significa asegurarse un ahorro muy importante en las facturas de la electricidad y el gas durante mucho años. Por eso se cotizan al alza en el mercado inmobiliario, más aún porque es muy difícil encontrar una.

Según los datos de Alquiler Seguro, empresa dedicada al asesoramiento de los propietarios, desde que el pasado 1 de junio se estableciera la obligatoriedad del certificado de eficiencia energética para todas las viviendas en venta o en alquiler, solo el 0,49% de las que han pasado el examen obtuvieron la calificación A (la más alta) y un 0,16% la B. La calificación más habitual es la E (54,84%), seguida de la D (29,45%).

Los que conocen bien el sector aseguran que, hasta hace pocos años, el consumo energético no era un factor relevante ni para las constructoras ni para los propietarios. De hecho, hasta 2007 el Código Técnico de Edificación no exigió a las viviendas nuevas la instalación de paneles solares para reducir el consumo de fuentes tradicionales y, de esa forma, contribuir a la disminución de emisiones de CO2.

Las circunstancias ahora son bien diferentes, por eso se espera que al igual que ocurrió con la calificación energética de los electrodomésticos, que ha supuesto un notable incremento de ventas de las clases A y B, ocurra lo mismo con los inmuebles, estimulando por tanto la adaptación paulatina de las viviendas usadas a los sistemas de mayor ahorro.

Uno de los principales problemas es que muchos propietarios desconocen cuáles son esos sistemas, es decir, con qué instalaciones se debe equipar una casa para que sea eficiente en su consumo. Nada como un ejemplo práctico para entenderlo.

Tomemos como referencia un apartamento de un dormitorio situado en Madrid al que la empresa Alquiler Seguro ha concedido un certificado energético A. Éstas son sus características:

1. Caldera de biomasa

La calefacción de la vivienda se alimenta de una caldera de biomasa: un sistema que utiliza como combustible materiales orgánicos, obtenidos generalmente de residuos (madera de limpieza de montes, desperdicios agrícolas…). Las emisiones de CO2 son muy reducidas.

Este tipo de caldera es un elemento esencial para obtener la calificación A: “El mismo apartamento sería C si contara con una caldera de gas, que es lo normal”, apunta Juan Luis Moraleda, arquitecto técnico de Alquiler Seguro.

2. Paneles solares para el agua caliente

El edificio en el que se ubica está equipado con paneles solares que abastecen de electricidad a las calderas de las que se obtiene agua caliente sanitaria. Las emisiones de gases contaminantes vuelven a ser prácticamente nulas.

3. Fachada ventilada

La construcción cuenta con una fachada ventilada, que es un sistema de cerramiento en tres capas: primero una hoja interior sobre la que se ancla una capa aislante y, sobre esta, dejando una cámara de aire de unos centímetros, se coloca otra hoja sólida (piedra, madera…) que a la vez dispone de ranuras en la parte superior e inferior para renovar el aire. Esta solución asegura una climatización estable en el interior de la vivienda al evitar la absorción de calor en verano o su pérdida en invierno.

4. Doble cristal y rotura de puente térmico

Por último, el apartamento tiene instaladas ventanas de doble cristal y perfiles de aluminio con rotura de puente térmico. El doble cristal es un excelente aislante, pero el aluminio es un metal y, por tanto, siempre provoca una pérdida de calor, aunque sea pequeña.

Basta tocar el marco de la ventana tras una noche fría para percibir que su temperatura es muy baja. Además, suelen encontrarse gotas de condensación que demuestran esa pérdida de calor. Para evitarlo se utiliza la rotura de puente térmico: se coloca una capa intermedia con un material que no conduzca el calor (por ejemplo, fibra de vidrio) entre el perfil exterior e interior del marco de aluminio. El aislamiento entonces es casi total.

Como ves, solo con energías renovables y buenos aislamientos se logra la máxima eficiencia energética. Si en tu comunidad de propietarios os decidís a realizar una reforma así, tened en cuenta que la inversión será importante, pero con el tiempo mayor será el ahorro y la revalorización de las viviendas.

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