¿En qué hay que fijarse para elegir un buen seguro del hogar?

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Probablemente nunca realizarás una inversión tan importante como la compra de una casa. Hablamos de mucho tiempo y dinero, de modo que deberías estar preparado para los accidentes que afecten a su valor y a tu calidad de vida. Ese es el objetivo de cualquier seguro del hogar o seguro multirriesgo, como ahora suelen denominarlo las compañías.

La oferta es amplia y variada, tanto en cobertura como en precio, aunque hay algunas ideas generales que deberías tener claras para poder elegir el que mejor se ajuste a tus necesidades. Veámoslas según las diferentes coberturas.

  • Por responsabilidad civil. Es el más básico y el más económico, similar al seguro a terceros de los vehículos: solo cubre los daños provocados a otros vecinos por accidentes de los que tú seas responsable (inundaciones por una rotura de tus cañerías, incendios por la mala conservación de tu instalación eléctrica…). La compañía aseguradora deberá reparar los desperfectos ocasionados y también hacer frente a las indemnizaciones si se producen daños personales. En estos casos, la cuantía puede ser muy importante, por lo que debes cerciorarte de que la responsabilidad civil de tu seguro es lo bastante elevada. Si no, tú tendrías que pagar la diferencia. La Organización de Consumidores y Usuarios aconseja que la cantidad cubierta sea de, como mínimo, 300.000 euros.
  • Por daños del continente. Para asegurar todo el bien inmueble, es decir, paredes, suelos, ventanas, instalaciones básicas… (pero no los bienes personales que hay dentro). Sin embargo, la variedad en este seguro es grande: desde la cobertura total ante cualquier tipo de incidente y por una cuantía ilimitada hasta los que contemplan exclusiones importantes. Por ejemplo, algunos no cubren los daños por robos o los provocados por negligencias. A más exclusiones, más económico es el seguro.
  • Por daños del contenido. Quedan asegurados los bienes personales y enseres domésticos declarados, con cláusulas especiales para los de especial valor (joyas). La obligación de las compañías es repararlos o compensar su pérdida. Y en este último punto surgen las diferencias. Lo correcto es que la compensación económica por un bien sea atendiendo a su valor en el mercado, como si fuera nuevo, pero muchas aseguradoras especifican que sería sobre su valor real, descontando la depreciación por el uso.
  • Por defensa jurídica. Con esta cobertura, la compañía se hace cargo de todo lo relacionado con disputas en los tribunales originadas por daños en las propiedades, además de la defensa penal.

Dos consideraciones más muy importantes a la hora de contratar un seguro multirriesgo:

  • Comprueba si la compañía aplica al seguro la llamada ‘regla proporcional’, por la cual la casa queda cubierta solo en proporción a la cuota que se paga, y la cuota a su vez depende de los metros cuadrados de la vivienda. Por lo tanto, tienes que asegurarte de que tu vivienda está asegurada por el valor del mercado. Si vale 100.000 euros y la aseguras por 60.000, solo te cubrirá esa cantidad. El resto será valor perdido o tendrás que hacerte cargo tú de la diferencia.
  • Si resides en un edificio, antes de contratar un seguro por el continente infórmate de las características del seguro de la comunidad de propietarios. Tal vez tenga una cobertura tan amplia que no sea necesario que tú contrates uno individual.

Y un último consejo, contrata con compañías fiables y eficaces. Busca, compara y pide referencias. Porque no solo se trata de que cumplan con el contrato, sino que lo hagan en plazos razonables y con la mínima calidad exigible.

Foto: @quimpg, distribuida con licencia Creative Commons CC BY 2.0

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