Minihomes: las casas sobre ruedas asequibles y ecológicas

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No son caravanas, aunque tengan ruedas. Se trata de viviendas estables, con todos los detalles y servicios de los que dispone cualquier otra casa, pero añadiendo la movilidad como característica funcional y ecológica. Se las conoce como MiniHome y pretenden ser una alternativa habitacional en las zonas rurales.

Los estudios de arquitectura canadienses Sustain Design Studio y Altius Architecture comenzaron a trabajar hace años sobre esa idea, construyendo un primer modelo, el Solo 40, con materiales reciclables y capaz de instalarse en cualquier terreno estable.

A la estructura prefabricada se le añadió un sistema de rodaje sobre neumáticos que podía anclarse al suelo y que a la vez se disimulaba añadiendo elementos externos como escaleras, porches o terrazas. Su fácil transporte y el hecho de no contar con cimentación reducía al mínimo su impacto en el entorno.

Aquella primera MiniHome mereció diferentes premios internacionales y tuvo una gran acogida entre arquitectos y conocidos ambientalistas como David Suzuki. Este impulso ha hecho que esta propuesta residencial sea cada vez más popular en Canadá y Estados Unidos. Y sus creadores confían en que pronto pueda llegar a Europa.

El concepto se ha desarrollado con 11 diferentes modelos de vivienda, de entre 40 y 90 m2, utilizando sobre todo madera y otros materiales naturales, y empleando técnicas de eficiencia energética. Por ejemplo, el propio sistema de rodaje hace que las estancias queden aisladas del suelo por una cámara de aire, lo que mejora la climatización interior y reduce el consumo de calefacción.

Un sencillo método de construcción

La estructura de las MiniHome se ensambla en talleres, con tableros modulares prefabricados que solo precisan de montaje. Eso hace que el proceso sea más sencillo y rápido. El tiempo de construcción es de entre 20 y 30 semanas, dependiendo de la superficie, el diseño y los acabados que haya elegido el cliente.

El interior de las casas no se diferencia del de una vivienda tradicional, con la cocina y los baños completos, y una instalación eléctrica alimentada por paneles solares fotovoltaicos conectados a baterías de alto rendimiento. Eso la hace energéticamente autónoma. Solo precisa de abastecimiento exterior de agua y preparar una fosa séptica.

Los precios varían en función de los modelos. Tomando como referencia una de las últimas MiniHome instaladas –una casa de 45 m2 en Rosseaus (Ontario, Canadá) cuyo coste final ha sido de 77.000 euros–, el valor del metro cuadrado rondaría los 1.750 euros.

Como vemos son construcciones asequibles, lo que unido a su sostenibilidad y a la posibilidad de trasladarlas a casi cualquier emplazamiento explica la popularidad que están adquiriendo.

Y existe otra ventaja que las haría especialmente atractivas en nuestro país: al ser estructuras móviles, como las caravanas, no están sujetas a ninguna normativa para su instalación, aunque algunos ayuntamientos impiden ubicarlas en terrenos rústicos o no edificables.

Diseño, innovación y originalidad en unas casas ecológicas que pueden ir contigo a donde quieras.

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