Estética, tecnología y bienestar: así han cambiado nuestros baños

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Mucho ha cambiado el modo de vida en las últimas décadas y los hogares en los que desarrollamos nuestra existencia no son más que un claro reflejo de ello. El cuarto de baño, una estancia de la casa que ni siquiera se enseñaba a las visitas por falta de interés, ha dejado de ser un espacio estandarizado y funcional para convertirse en una de las habitaciones que, a la altura del salón o los dormitorios, más atención requiere a la hora de abordar un proyecto de reforma o decoración del hogar.

En este proceso, la relación con el cuarto de baño ha evolucionado: de tratarse de una estancia puramente funcional (destinada mantener la higiene y arreglarse antes de salir), se ha convertido en un pequeño santuario dedicado al cuidado personal. Este cambio se refleja en su concepción, en los diseños y en las tendencias. Hoy, recogemos algunas de estas tendencias emergentes que poco a poco van ganando terreno:

1. Integración con otros espacios

La idea del baño como un lugar privado, en el que retirarse y esconderse, se está superando poco a poco. Las últimas tendencias abogan por su integración con el dormitorio o el vestidor sin separación física (acaso alguna barrera visual). De hecho, muchos inmuebles ya se construyen siguiendo este concepto open space.

2. Mobiliario flotante

Lavabos, tazas, bidés e incluso muebles de lavabo se levantan del suelo. El anclaje sobre la pared que da como resultado un efecto “flotante” es una solución especialmente efectista para baños pequeños, aunque también funciona en espacios más amplios dando como resultado una apariencia minimalista y futurista con el añadido de facilitar enormemente las labores de limpieza.

3. Almacenamiento fuera de la vista

Las estanterías o los lavabos atestados de botes y cremas a la vista son cosas del pasado. El espacio del baño se vacía y, para conseguirlo, cobran peso las soluciones de almacenamiento empotradas que se funden con las pareces.  

4. Automatismos y sensores

Los baños automatizados no son patrimonio exclusivo de los cuartos de baño de aeropuertos de primera categoría o de los locales más modernos de la ciudad. La posibilidad de automatizar el baño de un hogar particular instalando sensores ya es económicamente asequible por lo que se espera que la tendencia vaya en aumento en los próximos años: no tener que preocuparse de encender la luz, abrir o cerrar los grifos o tirar de la cadena será algo de lo más habitual en un futuro cercano.

5. El auge de los iconos-bidé

También conocidos como in-wash toilet o inodoro-bidé, se trata de una tendencia importada de Japón que, aunque ha tardado en conseguir cierto calado en occidente, parece que conquista a quien se anima a probarlo. Hablamos de inodoros que incorporan la función de lavado y secado, con sensor de presencia y control de la temperatura y la presión por parte del usuario. Marcas tan populares como Roca ya lo han incorporado en su catálogo como la “revolución de la higiene”.

6. Adiós a los platos de ducha

Y en su lugar, las duchas se integran a ras del suelo. Esta solución que inicialmente se estableció en residencias y hospitales (ya que facilita la higiene personal de personas con problemas de movilidad) se está extendiendo por su funcionalidad y atractiva estética.

7. El auge del cristal

En baños donde la intimidad es accesoria y los platos de ducha brillan por su ausencia, el cristal (generalmente de suelo a techo) gana enteros como elemento separador.

8. Arte en los baños

El baño no ha sido tradicionalmente un lugar reservado para la exposición de obras de arte, pero ¿puede eso cambiar? Si se trata de dotar de personalidad al cuarto de baño, optar por una sola pieza de valor como eje central de la atención o exponer una colección de pequeños objetos es una opción estética que cada vez gana más adeptos.

9. Mi baño, un spa

Como ya se ha señalado, la función experiencial de los baños cada vez más, a su papel meramente utilitario. Así, diseñar el baño como un lugar para el relax es una opción cada vez más demandada: y no sólo hablamos la instalación de elementos propios de un spa (chorros a presión, bañeras de hidromasaje o saunas pueden ser instaladas en un ambiente doméstico) sino de recrear todo un ambiente que incluye olores, velas, decoración… ¡e incluso hilo musical!

10. Eficiencia energética

Y en último lugar pero no por ello menos importante, el punto de la eficiencia energética también gana posiciones entre una población cada vez más preocupada por su huella ambiental y el respeto por el medio ambiente. Luces de bajo consumo, sistemas de calefacción radiante o mecanismos de reutilización de agua son algunos de los elementos cuya presencia en los cuartos de baño se normalizará en los próximos años.

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