Billetes de metro por botellas vacías

Equipo de Redaccion

Vivimos en un mundo en el que un millón de botellas de plástico se compran a cada minuto que pasa, según en periódico británico The Guardian, y se teme que la cifra aumente considerablemente en los próximos años. La preocupación de gobiernos e instituciones por intentar que al menos la mayor parte de ellas acaben, una vez utilizadas, en una planta de reciclaje, les empuja a desarrollar distintas iniciativas que impulsen a los propios consumidores a comprometerse en la tarea.

Una de estas medidas pasa por incentivar el reciclaje ofreciendo un beneficio tangible a los ciudadanos que reciclan. En concreto, algunas ciudades han desarrollado sistemas para canjear botellas de plástico vacías por billetes de transporte público, una tendencia en aumento que está obteniendo buena acogida en los lugares donde se ha implantado. Estos son algunos ejemplos en aplicación en tres continentes diferentes:

Pekín (China)

Con la mayor población del mundo y una tendencia de consumo inmediato en aumento influenciada por la cultura occidental, se estima que un cuarto del consumo de botellas de plástico a nivel planetario se produce en el gigante asiático.

Precisamente, su capital fue pionera en la iniciativa de incentivar el reciclaje: ya en 2012 comenzó la instalación de las primeras máquinas en las estaciones más transitadas de Pekín que, en lugar de monedas, aceptan botellas de plástico como método de pago.

Los sensores de estas máquinas ayudan a hacer una valoración del valor del plástico introducido según su peso y composición y el usuario recibe algunos céntimos de crédito a cambio que puede canjear por billetes de metro o por recargas en sus teléfonos móviles.

Sídney (Australia)

Las botellas de plástico, según el ayuntamiento de la ciudad australiana, suponen nada más y nada menos que la mitad de la basura del estado de Nueva Gales del Sur mientras la tasa de reciclaje no alcanza siquiera a la mitad de ellas.

Buscando un significativo aumento de esta cifra, la ciudad, en colaboración con la empresa Envirobank, ha instalado por la ciudad máquinas estimular el reciclaje de botellas de plástico y latas de refresco. A cambio de los envases vacíos, estos artilugios ofrecen tickets de autobús, cupones de descuento o donaciones a ONGs, entre otros beneficios.

Estambul (Turquía)

Turquía quiere poner remedio a la poner remedio a los datos que le sitúan en la cola de los países en los que menos se recicla. Una acción reciente en este sentido ha sido la instalación en Estambul, en pasado año 2018, de unas máquinas similares a las de Pekín o Sídney que otorgan crédito a cambio de botellas y latas vacías.

Alrededor de 20 envases son necesarios para obtener los 80 céntimos de euro necesarios para adquirir un billete sencillo. En estas mismas máquinas se recarga el saldo de las tarjetas de transporte que se utilizan en todos los medios públicos de la capital (autobús, metro, barco y tranvía). Los ciudadanos que más reciclen a largo plazo recibirán, a mayores, premios extra, como viajes o entradas a eventos culturales.

Pekín, Sídney o Estambul no son las únicas ciudades que ofrecen billetes de transporte público como incentivo al reciclaje de plástico u otros envases (también lo hacen Surabaya, en Indonesia, Medellín, en Colombia o Ciudad de México, entre otras). Estos esfuerzos se suman a otras estrategias públicas de diferente naturaleza pero encaminadas al mismo fin como la del gobierno de India que premia económicamente a los ciudadanos que recogen plásticos que posteriormente se reutilizan para la construcción de carreteras o a la de Noruega, que ha conseguido una sorprendente tasa de reciclaje del 97% de las botellas de plástico introduciendo una pequeña tasa en el precio de cada envase que se recupera al devolverlo al circuito de reciclaje.

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