Suelos inteligentes para que la calefacción en la oficina esté a gusto de todos

Equipo de Redaccion

Cuántas discusiones y quejas se generan a causa de la calefacción en el trabajo… Mientras unos se equipan con jerseys, buscan el abrigo de radiadores y salidas de aire, otros se pasean en camiseta y prefieren ventilar el recinto.

Un grupo de jóvenes españoles bromeaba sobre el asunto durante un fin de semana en la nieve y en la charla se les ocurrió una solución: individualizar la climatización, es decir, que fuera cada trabajador el que decidiera la temperatura en los metros cuadrados que ocupara.

Así surgió Plactherm, un suelo radiante formado por baldosas. Cada una consta de una resistencia, un elemento refractario y un aislante, también de un dispositivo inteligente que puede controlarse desde cualquier móvil o desde el ordenador.

Así, una baldosa se convierte en un sistema de calefacción personalizado que emite el calor que el usuario elija. Por otro lado, responde de forma autónoma a las condiciones del entorno: “Si una baldosa está cerca de una ventana, le da el sol y se calienta, el sistema lo detecta y la apaga. Cada una tiene un sensor de temperatura que informa al sistema de su estado”, explica Lluc Martí, co-fundador y consejero delegado de Exploded View, la empresa española creada por esos jóvenes para desarrollar y comercializar su propuesta.

 

Un ahorro del 30%

Este suelo inteligente se instala como una tarima convencional: “Basta con colocarlo encima de la superficie y conectarlo directamente a un enchufe desde un cable que sale de una de las baldosas”, añade Martí.

El sistema no solo aporta comodidad al trabajador, sino que también puede resultar muy rentable para la empresa. Se han publicado más de una veintena de estudios científicos que demuestran que la incomodidad térmica (una sensación de excesivo calor o frío) reduce la productividad del trabajador en un 10%.

Además, los gastos energéticos de las compañías son muy elevados. Es necesario tener un plan energético eficiente y según las mediciones realizadas por la consultora Isolana, el Plactherm puede reducir la factura en climatización hasta un 30%.

Para instalarlos, es necesario realizar una inversión inicial que puede resultar hasta un 18% más elevada que la de los sistemas tradicionales, y el tiempo de amortización se sitúa entre los 18 y los 30 meses.

Empresas como Ferrovial, Endesa o Repsol ya han instalado estas baldosas inteligentes en algunos de sus edificios, con resultados muy interesantes tanto para las cuentas de gastos como para el confort de los empleados.

Con este sistema, quizá sea posible acabar con las discusiones por la calefacción en el trabajo, pero aún quedará el problema del aire acondicionado en verano. ¿El siguiente paso será un sistema de refrigeración personal?

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