¿Por qué los garajes se han convertido en una buena inversión?

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¿Cuánto cuesta aparcar en el centro de una gran ciudad o en barrios de gran densidad de población? La pregunta tiene fácil contestación: puede ser una tortura. Las plazas son limitadas y el número de vehículos tiende a aumentar. Dicho de otra forma, disponer de garaje es un privilegio muy rentable.

“En las principales ciudades sigue considerándose un buen producto de inversión a largo plazo”, asegura Manuel Gandarias, director del Gabinete de Estudios de Pisos.com. Además, apunta que la situación económica ha reducido los precios y ha sacado muchas propiedades a la venta, de manera que existe una oferta amplia y asequible para quien pretenda obtener una plusvalía de entre el 10% y el 20% en un plazo de no más de 10 años. Por su parte, un estudio de ParkingYa! afirma que “prevemos que la recuperación económica haga aumentar la demanda y eleve los precios a medio o largo plazo hasta un 30%”.

Además de la situación del mercado y de las perspectivas de futuro, existen otras cuatro ventajas, según los expertos, para comprar una plaza de garaje como inversión:

  1. Una financiación reducida. Tomando como referencia los datos de Pisos.com, en Madrid la horquilla de precios de una plaza de garaje estaría entre los 45.000 euros del centro y los 12.000 de la periferia. Hablamos por tanto de cantidades para las que en muchos casos no es necesario solicitar financiación. De hecho, en ParkingYa! afirman que la mayoría de estas compraventas se realizan al contado. En todo caso, las entidades no exigen demasiados requisitos para obtener préstamos pequeños con el aval de una propiedad.
  2. Un coste de mantenimiento muy bajo. Una plaza de garaje es solo un espacio diáfano. No necesita pintarse ni reformarse ni poner calefacción. Por tanto, tampoco hay que contratar seguros ni tendrá sorpresas desagradables en forma de reparaciones o reformas. El gasto de mantenimiento se limita a pagar la comunidad: limpieza, el vado municipal y la luz, aunque a veces se incrementa por servicios extras, como el uso de un ascensor o la presencia de un vigilante.
  3. Seguridad en el alquiler. Estas propiedades no están sujetas a la Ley de Arrendamientos Urbanos, sino al Código Civil. Eso significa que para los propietarios existen menos inconvenientes a la hora de alquilar la plaza. La principal ventaja es que el contrato puede tener la duración que estimen las partes. Lo normal es que sea por un mes con renovaciones inmediatas. En caso de impago, basta comunicar por buro-fax al arrendatario que el acuerdo no se renovará, sin necesidad de abogados ni pleitos.
  4. Facilidad para la venta. Un bien es más valorado si ofrece una rápida liquidez, es decir, si podemos convertirlo en dinero fácilmente. Como han apuntado antes los expertos, este mercado es bastante ágil y las perspectivas de nuevas inversiones crecen, por lo que se prevé que cada vez sea más fácil encontrar un comprador, sobre todo si tenemos la plaza en el centro o en zonas muy pobladas.

Resumiendo, un garaje es una buena inversión. Aunque antes de comprar hay que tener en cuenta:

  • Las mejores plazas son las que están en barrios con el estacionamiento regulado.
  • Comprueba que los accesos y los sistemas de seguridad son los adecuados.
  • La superficie mínima exigible es de 20 m2.
  • Los gastos en los que hay que incurrir para la compra son de aproximadamente el 10% del precio de venta.
  • Si la plaza está en un edificio nuevo y la vende el promotor, hay que abonar el 21% de IVA. Si es usada, solo tendrás que pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) que marque la autonomía en la que esté (en general, entre un 6% y un 8%).

 

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