Depolluting: el material ecológico que se “come” la contaminación

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En la reciente Cumbre del Clima de París, una de las propuestas de los expertos ha sido desarrollar nuevas tecnologías y materiales que permitan atrapar los gases contaminantes para reciclarlos o eliminarlos.

Esa es la línea de investigación que han seguido los técnicos de la compañía LafargeHolcim, la mayor cementera del mundo, para obtener una sustancia que han bautizado como Depolluting y que parece que puede ayudar a reducir de forma drástica los niveles de contaminación generados por el tráfico.

La sustancia se mezcla con cualquier tipo de hormigón, mortero o pavimento prefabricado. Es decir, puede estar presente en fachadas, túneles, parkings y carreteras.

¿Cómo funciona?

La composición del Depolluting reacciona sobre todo con el dióxido de nitrógeno (NO2), el principal contaminante producido por los motores de combustión y el que genera la ‘boina’ tóxica que estos días ha provocado las restricciones de tráfico que ha sufrido Madrid.

Esa reacción química convierte el NO2 y otros compuestos orgánicos volátiles en productos sólidos inocuos, parecidos a sales, que se disuelven y son arrastrados por la lluvia.

No hace falta la presencia de la luz para generar la reacción, de modo que es un proceso continuo que se produce de día y de noche. Además, se ha comprobado que el efecto descontaminante se acelera cuanto mayores son los niveles de polución.

¿Hasta qué punto elimina los gases tóxicos?

Según los investigadores de LafargeHolcim, el Depolluting llega a eliminar hasta el 60% de la contaminación generada por los vehículos. La afirmación se apoya en varios experimentos que se han realizado en Francia y España.

La primera prueba se realizó en el túnel de Croix-Rousse (Lyon). Una de las chimeneas de expulsión de gases se revistió con esta sustancia, comprobando que la presencia de NO2 se reducía un 57%.

La empresa Tubos Colmenar colaboró con estos ensayos sobre el terreno instalando adoquines elaborados con Depolluting en una calle de la localidad de Colmenar Viejo (Madrid). En este caso, lograron que el gas contaminante disminuyera un 32%.

LafargeHolcim también firmó un acuerdo de colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid para revestir 500 m2 del parking de su sede, que ocupa un total de 12.000 m2. Solo con esa superficie se logró rebajar el dióxido de nitrógeno en un 20%.

En todos los casos, las mediciones fueron realizadas a distintas horas, en diferentes días y por laboratorios acreditados ajenos a la compañía cementera. De este modo, son datos lo bastante fiables como para considerar que realmente se está avanzando en el desarrollo de sistemas de descontaminación urbana.

Como asegura el director general de LafargeHolcim España, Isidoro Miranda, “el único futuro para las ciudades es la sostenibilidad”. Y la construcción debe estar totalmente comprometida con ese objetivo.

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