Vivir en una burbuja: así son las casas-cúpula

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Hace cuatro años, una familia noruega construyó una casa autosuficiente en el Circulo Polar Ártico: estructura de madera, cinco habitaciones, dos baños, con sistemas de aislamiento térmico que, sin embargo, se demostraron insuficientes para las temperaturas extremas de la zona.

La solución fue encerrarla dentro de una cúpula de policarbonato transparente de más de 15 metros de altura y con un diámetro que permite disponer junto a la vivienda de un jardín y un huerto que crece en ese microclima. Podría considerarse una peculiar casa geodésica.

Esta idea ha inspirado a los arquitectos de la compañía eslovena Smartdome para crear sus casas-cúpula (dome), burbujas prefabricadas con madera laminada, acero galvanizado y policarbonato (transparente u opaco, según los gustos del cliente) que pueden instalarse en plena naturaleza y trasladarse cuando se quiera a un nuevo lugar, ya que son fácilmente transportables.

“La construcción o compra de una vivienda ata a un lugar determinado por un período largo. Esto no se adapta a la comprensión de hoy del mundo móvil”, explica en un comunicado la compañía.

Las primeras casas-cúpula diseñadas tienen 24,9 m2 y 6 metros de diámetro. La superficie interior es diáfana y el suelo de madera. Todos los materiales son aislantes, lo que proporciona una mayor eficiencia energética. Además cuenta con un sistema para recoger el agua de lluvia.

El mayor inconveniente es la ventilación del recinto. “Para lograr condiciones de vida sanas y cómodas, el 70% del aire debe renovarse cada hora. Eso significa que hay que abrir las ventanas o las puertas periódicamente –explican los portavoces de la empresa fabricante–. Por otro lado, una larga ventilación es un desperdicio de energía. Por eso recomendamos la instalación de un recuperador”.

 

Un modelo para cada terreno

La estructura se eleva sobre el suelo entre 1,2 y 2,2 metros gracias a unos pilares de acero, de esa forma se consigue un mejor aislamiento que permite levantar la cúpula en terrenos escarpados o húmedos. De hecho, Smartdome ofrece cuatro modelos distintos según el lugar de ubicación:

  • Skydome: El de mayor altura para disfrutar de mejores vistas. Preparado para terrenos secos.
  • Snowdome: Diseñado para ambientes de frío y nieve. Puede servir de refugio para travesías o de base para esquiadores que desean tener las pistas en la puerta de casa.
  • Aquadome: Se instala sobre aguas de escasa profundidad, de manera que se tenga la sensación de vivir en una casa flotante.
  • Treedome: En el exterior de la cúpula se adaptaría una estructura sobre la que crecerían plantas trepadoras o jardines verticales para lograr una completa inmersión en la naturaleza.

Estas primeras casas-cúpula cuestan 19.900 euros, pero el objetivo de la compañía es diseñar modelos más grandes, incluso vincular distintas cúpulas para crear pequeños complejos de estancias comunicadas.

Foto http://www.smartdome.si/

 

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