Gentrificación: descubre los barrios más transformados de España

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Lavapiés o Latina en Madrid o el barrio Gótic en Barcelona son algunos de los ejemplos más representativos de cómo la gentrificación ha convertido una zona olvidada e incluso marginal en un distrito cool y muy atractivo para la clase social media-alta. Con una oferta cultural renovada, locales de moda y viviendas rehabilitadas, esta transformación urbanística también hace que los precios en el barrio suban

El origen de la gentrificación está en EEUU

Recuperar barrios que prácticamente no tienen valor y apostar por ellos para subir el nivel adquisitivo de la zona es parte del desarrollo urbanístico que muchas ciudades españolas están experimentando desde hace algunos años. Pero el concepto tiene ya algunos años de vida y su origen está en EE.UU, en concreto en el Lower East Side de Manhattan.

. Estas zonas normalmente carecen de algunos servicios y comodidades y por tanto no son muy atractivas para la mayoría de la población, porque entre otras cosas en algunos casos se convierten en zonas con mayor índice de delincuencia o inseguridad ciudadana. Por todo ello, el precio de los pisos aquí es bastante bajo. Sin embargo, la inversión inmobiliaria y la fuerte inyección económica que se hace en algunos de ellos hacen que se reconviertan en zonas realmente interesantes y muy atractivas para la clase media o media-alta y para inversores.

Madrid: Malasaña y Lavapiés fueron pioneros

Pasear por las calles de Malasaña ya no da miedo. Todo lo contrario: ahora este barrio histórico de Madrid es uno de los más alternativos de la ciudad, donde se reúnen vecinos de diferentes nacionalidades y posiblemente también, los más modernos de la capital. La media oscila entre los 25 y 35 años y se ha convertido en uno de los barrios más concurridos para  tomar el vermut o para aquellos que buscan mucho más que vivir en el centro de Madrid.

Bares con encanto, librerías con ejemplares únicos, maravillosas plazas, barberías chic, garajes convertidos en preciosos restaurantes o vinotecas son algunos de los atractivos que cualquier curioso que se asome a Malasaña podrá saborear. Una oferta cultural y gastronómica que también hace crecer de forma considerable el precio medio de la vivienda. El  metro cuadrado de los inmuebles en Malasaña ronda los 5068 euros, cuando en el año 2001 el metro cuadrado andaba por los 2.317 euros. Esta revalorización de los inmuebles es sin duda, una de las consecuencias más evidentes de la gentrificación.

El barrio Gótic

Lavapiés o Malasaña no son los únicos ejemplos. Si miramos por toda la geografía española, encontraremos otros modelos similares en ciudades como Valencia o Barcelona. En esta segunda, quizá el ejemplo más representativo sea el Gótic, donde las rentas por un piso han subido en 5 años de 715 euros a 1025 euros (en 2018). El motivo de esta subida tiene mucho que ver con la reforma que ha experimentado el barrio y su rehabilitación urbanística.

Los efectos de la gentrificación en los ciudadanos

El proceso de transformación del espacio urbanístico es parte de la evolución natural de las ciudades y parece que es un fenómeno imparable. No hay duda de que en general los efectos derivados de este proceso son positivos para sus vecinos,  ya que en la mayoría de los casos se produce una revalorización de las propiedades (ya sean pisos, locales o garajes). También hay una mayor dotación de servicios y transportes en la zona, así como una oferta cultural mucho más interesante.