‘Coworking’ inmobiliario: la nueva fórmula de rebajar costes y aumentar las ventas

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El coworking es una fórmula que surgió en EE.UU. a principios de la década pasada y pronto se extendió por Europa y, más tarde, por Latinoamérica. En España lleva funcionando varios años con gran éxito. Consiste en la reunión de profesionales independientes, emprendedores y pequeñas empresas en un espacio físico común. Todos ellos comparten un mismo lugar de trabajo y los recursos existentes, y tienen la oportunidad de construir una comunidad que les permite reducir costes y aumentar las ventas a través del establecimiento de lazos profesionales y el intercambio de conocimiento y experiencias.

El coworking también está implantándose en el sector inmobiliario. Profesionales orientados a este sector, pequeñas agencias, inversoresy consultores inmobiliarios, entre otros agentes pertenecientes al sector de bienes raíces, están apostando por las posibilidades que ofrece esta fórmula de trabajo, especialmente en épocas de crisis, donde resulta cada vez más complicado captar clientes y aumentar las ventas sin que se disparen los costes.

Ventajas del coworking inmobiliario

Una de las ventajas que ofrece el coworking inmobiliario es que ofrece al interesado unos servicios de calidad. Supone un impulso profesional y un plan de carrera en un escenario donde se hace más fácil lograr la productividad y la rentabilidad del negocio, especialmente entre profesionales y pequeñas agencias inmobiliarias con riesgo de cierre o con resultados cada vez más alejados de las expectativas de un negocio con proyección de futuro.

Los profesionales inmobiliarios que trabajan con coworking tienen a su disposición una amplia lista de servicios. Una de las más interesantes es la posibilidad de tener unas instalaciones adecuadas donde recibir a los clientes. En un edificio orientado al coworking, los integrantes pueden reservar las salas de juntas para poder realizar reuniones y visitas, y así cerrar operaciones más fácilmente. De esta manera, los integrantes del coworking inmobiliario pueden revalorizar e impulsar su marca y su estrategia de negocio.

Además, otra de las posibilidades que ofrece es la formación que puede llevarse a cabo en estos espacios, imprescindible para la actualización y el desarrollo profesional de los integrantes del sector. Asimismo, quienes optan por esta fórmula de trabajo reciben apoyo de diversos departamentos dedicados a la comunicación, la financiación, la gestión del patrimonio, las reformas, la administración o la asesoría jurídica, entre otros.

Contacto con otros profesionales

El contacto diario con el resto de agentes del sector supone la atracción de talento y aumenta las posibilidades de realizar networking, además de mantener alta la motivación de los profesionales en el objetivo de que su negocio inmobiliario salga adelante con la máxima rentabilidad.

El hecho de trabajar en un espacio común fomenta la interacción de los profesionales y permite establecer una red de contactos de la que sacar un mutuo beneficio. Un espacio dedicado al coworking está pensado para que los interlocutores puedan hablar, proponer, conectar, ayudar y progresar en sus propias acciones o incluso fomentando proyecto conjuntos o sólidas relaciones profesionales.

Además, existe la posibilidad de contactar con profesionales de otros sectores, que pueden convertirse en una inestimable ayuda en diferentes aspectos del negocio, como los dedicados al marketing, el diseño o la programación. Tenerlos cerca supone un ahorro considerable de tiempo y permite establecer interesantes sinergias.

Excelentes perspectivas de futuro

Los expertos en el sector inmobiliario creen que los profesionales y agencias con fórmulas de trabajo más tradicionales deben reconsiderar su modelo de negocio y adaptarse al coworking inmobiliario que ofrece el mercado, ya que supone innumerables beneficios.

En un sector que ha tenido grandes altibajos a partir del estallido de la crisis de 2008 y que vive un periodo de incertidumbre tras la crisis provocada por la alerta sanitaria provocada por el Covid-19, esta fórmula es considerada una excelente opción, en especial para las pequeñas agencias inmobiliarias que corren el riesgo de cierre inmediato. La interacción con profesionales y el hecho de compartir recursos permite crear nuevas oportunidades de negocio en momentos de estancamiento profesional.

En cuanto a las posibilidades que ofrece el espacio físico que se comparte, existen soluciones acordes a cada necesidad. Así, hay espacios de coworking que se alquilan solo para reuniones con clientes, para asistir a eventos o formación, para mejorar la imagen profesional o de marca, o para que los profesionales acudan solo unas horas a la semana o durante un proyecto determinado. En otras ocasiones, en cambio, se convierte en el espacio de trabajo habitual.

En cualquier caso, el coworking inmobiliario parece haber llegado para quedarse. Las ventajas que ofrece juegan a favor de su permanencia en el mercado laboral, y cada vez son más los agentes del sector que deciden dar una oportunidad a esta nueva forma de trabajar.