¿Conoces el compost? Haz tu propio abono ecológico y económico

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En estos últimos años han proliferado los huertos urbanos y ha aumentado la tendencia de autoproduccción y sostenibilidad en todos los hogares. Una manera de ahorro en el cultivo de plantas hortícolas y ornamentales es producir en casa tu propio abono o “compost”. Conseguirás una cosecha ecológica y económica. ¿Quieres saber cómo? Te contamos qué es y en qué consiste.

¿Qué es el abono y por qué es necesario para las plantas?

El abonado es una de las labores de mantenimiento más importantes que hay que realizar para el cuidado de nuestras plantas, en el huerto o en el jardín, y es la principal tarea que tendremos que programar para las próximas semanas, pues se realiza a finales de invierno.

El abonado consiste en aportar nutrientes al sustrato donde se desarrollan las raíces de nuestras plantas, ya sea en la tierra del jardín o en el sustrato de las macetas. En el caso de las macetas o jardineras este aporte es imprescindible, pues con el tiempo, la tierra puede llegar a tener bastantes carencias de minerales y necesita un enriquecimiento regular.

El abono puede ser de dos tipos: abono mineral y abono orgánico.

  • El abono mineral se presenta en bolitas o en forma de fertilizante líquido, y tiene una base química, por lo que no se recomienda en huertos ecológicos.
  • El abono orgánico procede de la descomposición de materia orgánica. Son, por ejemplo, el estiércol de ganado, el mantillo o el “compost”.

El “compost” es, por tanto, un abono orgánico generado a partir de la fermentación y la descomposición de residuos sólidos biodegradables, que en las condiciones adecuadas de temperatura y humedad, dan lugar a un sustrato suelto y esponjoso rico en materia orgánica. Éste aplicado a la tierra de las plantas aportará la materia orgánica fundamental y necesaria para el crecimiento de las plantas. Así que, podemos fabricarlo nosotros mismos aprovechando la basura biodegradable que vamos generando en nuestro hogar.

Pilar Tejela Alonso, ingeniera técnico agrícola y directora de @espaciosvivos, es experta en huertos urbanos y asegura que “la tendencia es que cada vez hay más gente que composta en sus terrazas y huertos. Incluso la gente de edad avanzada con huerto en la terraza tiene su propio compostero, comprado, y de ahí sacan gran parte del material para abonar sus plantas”.

Además, “en algunos huertos urbanos comunitarios apuestan por “compostar”, ya que, además de ser un proceso ecológico, sin coste alguno, es un proceso educativo que sirve para enseñar a los vecinos cómo funciona, para que se animen”, apunta Pilar Tejela.

¿Cómo conseguir nuestra “compostera”?

Para fabricar nuestro abono o compost necesitamos una “compostera”. La podemos construir nosotros mismos con pallets de madera o la podemos comprar en grandes superficies o establecimientos dedicados a la jardinería o a los huertos.

Las “composteras” que podemos encontrar en el mercado pueden tener diferentes tamaños y precios, desde 40 euros hasta casi 200, dependiendo de la capacidad y de sus características.

Compostera-jardin

La” compostera” hecha con palés es más adecuada para jardines o terrazas grandes, ya que se necesita mucho más espacio. Para fabricarla necesitamos al menos cinco palés, uno para cada lado del “cubo”, no siendo necesario poner uno en la base, aunque se puede poner si se quiere. Con la foto y el esquema siguientes nos podemos hacer una idea de lo sencillo que es montarla. Sólo hay que tener en cuenta que el palé del lado frontal tiene que poder moverse para sacar el compost del fondo. Se puede hacer de uno, dos o tres huecos, tantos como cantidad de materia orgánica tengamos y compost queramos fabricar.

compostera palés

¿Qué desechos podemos utilizar para el compostaje?

  • Restos de poda y hojas del jardín
  • Deshechos de la cocina como las cáscaras de huevo (en trocitos), la piel de las frutas y las verduras, restos de comida…
  • Deshechos de café o té
  • Cenizas de la chimenea
  • Ramos de flores secas

En cambio no se deben utilizar restos de carne, pues tardan mucho en descomponerse, ni restos de comida grasientos, colillas de cigarro, madera pintada con esmaltes, ni ningún material que no sea biodegradable. Aunque resulte obvio, no se debe introducir materiales inorgánicos como vidrio, papel de aluminio o plásticos.

¿Cómo hacerlo?

Debemos alternar capas de las sustancias arriba indicadas con tierra o sustrato. Después hay que remover la mezcla con un rastrillo cada cierto tiempo y  regarlo con frecuencia. Es muy importante mantener la “compostera” tapada y protegida de la luz solar directa. A partir de los seis meses obtendremos nuestro propio compost, suelto y rico en nutrientes, ideal para abonar las plantas.

En las siguientes fotos se aprecia la primera fase del compostaje, con los restos de comida en superficie, y cómo, pasados unos meses, obtenemos el abono ecológico o compost.

Compostera Compostera-pales

El compostaje es un proceso ecológico, porque utilizamos restos orgánicos, y económico, porque aprovechamos los restos, que además nos ayuda a reducir el volumen de basura que generamos.

Fotos de @espaciosvivosfreewebs.com

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