Cada vez más extranjeros quieren casa en España

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Clima, calidad de vida, precios asequibles y rentabilidad de la inversión. Estas cuatro características del mercado inmobiliario español explican el incremento sostenible de la demanda extranjera en los últimos años.

El informe de BBVA Situación Inmobiliaria España (enero de 2018) muestra que entre enero y septiembre de 2017 las compras foráneas de vivienda crecieron un 15% en relación al mismo periodo del año pasado.

Eso supuso 66.190 operaciones de compraventa, un 17% del total de las registradas en nuestro país en los primeros nueve meses del pasado año, todo un récord de inversión que coincide no por casualidad con una mejora de las expectativas económicas en la Unión Europea.

Los británicos continúan siendo los principales compradores: representaron el 14,8% de las adquisiciones extranjeras. El inicio del brexit supuso un cierto parón en ese mercado, pero ahora la demanda parece haberse estabilizado, siempre según el informe de BBVA. Después de los británicos, los principales inversores, por este orden, son los franceses, alemanes, belgas e italianos.

Más demanda en toda España

Como ya es habitual, la costa mediterránea, los archipiélagos y Madrid son las zonas que despiertan un mayor interés en el exterior. Mención especial merecen Alicante y Tenerife: entre enero y septiembre, en esas provincias casi el 50% de las viviendas vendidas fueron adquiridas por extranjeros. En Baleares, Las Palmas, Málaga y Girona la cifra llega hasta el 30%. En Madrid y Barcelona el porcentaje de estas operaciones respecto al total fue del 9,2% y el 13,0%, respectivamente, inferior a la media nacional en el mismo periodo (17,0%).

Si nos atenemos al incremento porcentual neto de la inversión foránea en las distintas provincias, vemos que las que mostraron un crecimiento mayor, de hasta un 70%, fueron Zamora, Palencia y La Rioja.

Es cierto que anteriormente las cifras de inversión extranjera en muchas zonas del interior eran tan bajas que han bastado unas pocas operaciones para generar un alza importante en la estadística. Aun así, eso evidencia que la inversión se diversifica porque la rentabilidad crece en toda España.

El alza de las precios también es consecuencia de esa demanda. Lo remarcable es que, según un informe del Colegio General del Notariado, el coste para los extranjeros no residentes es mayor que para los ya residentes.

Sus datos sitúan el precio medio del metro cuadrado de las viviendas adquiridas en España el pasado año en 1.667 euros. En el que caso de los extranjeros no residentes la cifra asciende a 1.941 euros/m2. Sin embargo, para los ya residentes baja hasta los 1.405 euros.

La diferencia probablemente esté en el objetivo de la inversión: los no residentes suelen estar interesados en una segunda vivienda en nuestro país o en rentabilizar sus ahorros. La mayoría de los residentes son inmigrantes con una menor capacidad adquisitiva que se interesan por propiedades más económicas.

 

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