Buenos Aires, con cinco sentidos

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Buenos Aires es una de esas ciudades a las que no importa el número de visitas que le hagas: siempre te seguirá sorprendiendo. Es un lugar en el que se puede llevar a cabo un turismo intenso siguiendo a pies juntillas los consejos de una guía o, por el contrario, sentarte en un café a leer el Clarín, escribir o a ver cómo pasan las horas. Los madrugadores tienen todo el día por delante para caminar, tomar el “subte” o el “ colectivo” y tratar de conocer todos sus museos y exposiciones temporales. Los más perezosos tienen los “búhos” por la noche para salir a disfrutar de la intensa vida nocturna de la ciudad. Sean cuales sean tus gustos y preferencias, Buenos Aires es de esas ciudades a las que todo el mundo quiere volver. Una de esas fusiones cuyo resultado se convierte en exquisitez: una mezcla de cosmopolita ciudad europea sazonada con el ají de la pasión latina. Una ciudad, con una enorme actividad a todos los niveles en la que siempre está pasando algo interesante. Buenos Aires es como un trocito de Europa en Sudámerica.

¿Preparado para dar un paseo por la ciudad de los cinco sentidos?

Empecemos poco a poco para no sufrir ni un poquito de jet lag con el cambio horario. Lo primero: el oído. Puedes incluso cerrar los ojos para sentirlo un poco más. Estás en la estación de autobuses de Retiro donde el movimiento reina por todas partes. Entre las llamadas de la megafonía, sin querer, te llegan las conversaciones ajenas. Te llegan los primeros cantarines “che”, “viste” ,“re-linda” y “vos” en lugar de tú. Casi tienes que hacer un esfuerzo para seguir adelante porque esta “bella” tonada tiene un efecto de convicción muy parecido al de la serpiente K del Libro de la Selva.

Buenos Aires

Concierto en Buenos Aires

Pones rumbo hacia el barrio de Boca para escuchar cómo Buenos Aires suena a tango en cada esquina. Tango del revolucionario Astor Piazzola o del tradicional Gardel, pero también suena la moderna orquesta Fernández Fierro. Yno sólo a tango suena esta ciudad, la percusión por señas de la “Bomba del Tiempo” se encarga de amenizar todos los inicios de semana al grito de “¡Por fin es lunes!”

¿Seguimos adelante? Por suerte todavía no tenemos expendedores de olor en las pantallas porque en esta parte lo ibas a pasar muy mal. Buenos Aires no es una ciudad en la que intentar hacer régimen. A todas horas huele a comida rica, a asado, a horno de leña, a barbacoa de choripán o a “paty ” (hamburguesa) a la parrilla. No importa si se te antoja comerte una pizza a las tres de la mañana, puedes guiarte por tu olfato para que te lleve a la cocina más cercana en la que las encontrarás recién hechas.

Buenos Aires

Ya me imagino que llegados a este punto nada te apetece más que hincarle el diente a esta ciudad. Buenos Aires sabe a empanadas de carne, cebolla y queso, choclo (maíz), a pasta fresca y a embutidos. A dulces artesanos, a chocolates y a “masitas” como los alfajores, las facturas y las medias lunas. A mate, a vino malbec y a fernet cola. A sambayón, a crema americana, a mascarpone, a frutilla y a más de 50 sabores de helado casero que pueden llamar a tu puerta por la gracia y obra del “delivery”.

Buenos Aires

Con el estómago lleno, Buenos Aires se ve mucho mejor y puedes ser fuerte ante los ricos aromas que llegan a tu nariz cada 10 metros. Ahora sí que estás listo para abrir los ojos ya que esta ciudad tiene mucho que ver. Buenos Aires se ve  por esas tiendas de antigüedades del mercado de San Telmo llenas de objetos vintage: teléfonos, carteles publicitarios, cajas, sifones, instrumentos… La delicia de cualquier fetichista. También en el moderno barrio de Palermo donde perderse entre los probadores de diseñadores independientes. En sus edificios singulares cargados de historia como la Casa Rosada de la Plaza de Mayo, la Biblioteca Ateneo o el Teatro Colón, y en iconos mundialmente reconocidos como el puente de Calatrava de Puerto Madero o el gran Obelisco. Incluso, entre las cuidadas lápidas del cementerio de la Recoleta o en los grafitis y paredes de colores del barrio de Boca.

Buenos Aires

Y lo más difícil de todo. El tacto de una ciudad. ¿Cómo se toca y se siente Buenos Aires? Te podríamos contar nuestra experiencia… esforzándonos en describir su aspereza o suavidad, pero es mucho mejor que en cuanto tengas la oportunidad, te hagas una escapadita y seas tú mismo el que toque Buenos Aires con todo el cuerpo, porque ésta es una ciudad para sentir con los cinco sentidos pero, mejor si es en primera persona.

 

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