Así será Madrid en la era post-Calderón

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Con un emotivo partido entre leyendas del club y leyendas del fútbol en general, el Atlético de Madrid se despidió para siempre del Calderón, el que ha sido su estadio durante los últimos 50 años. El equipo colchonero se trasladará del este de Madrid, concretamente de la Ribera de Manzanares, al distrito San Blas-Canillejas, en un movimiento que cambiará completamente la fisionomía de estas dos zonas de la capital. Un ejemplo más de hasta qué punto el fútbol influye en los planes urbanísticos de las ciudades.

Los proyectos definitivos aún no han sido aprobados, pero van tomando forma. ¿Cómo será Madrid después de lo que se ha llamado la Operación Calderón? Os lo contamos:

La demolición del Calderón y el nuevo Madrid-Río

El plan, que forma parte del proyecto Madrid Río, dio el pistoletazo de salida en 2011 cuando se demolió la antigua fábrica de Mahou. Por aquel entonces ya se preveía la futura demolición del estadio Calderón y la transformación urbanística de la zona.

La Operación Calderón abarca espacialmente la plaza de Francisco Morano, el paseo Imperial hasta la glorieta de las Pirámides, el río Manzanares hasta el puente de San Isidro y el paseo de los Pontones. Para su ejecución, en un primer momento, se barajaron ideas como el soterramiento del tramo de la M-30 que atraviesa la zona o la construcción de altas torres de viviendas, pero ninguno de estos planes se llevará finalmente a cabo.

En su lugar, la última propuesta aprobada por la Junta de Gobierno de Madrid contempla la construcción de viviendas en manzanas cerradas con alturas medias (ocho plantas), una decisión que busca la mejor integración de los edificios en el entorno histórico. Se contará con un total de 147.050 metros cuadrados edificables, de los cuales el 90% se destinará a vivienda (se calcula que se construirán alrededor de 1.200 pisos que comenzarán a estar disponibles a partir de 2020) y el resto a locales comerciales. El 10% de la vivienda será protegida.

Además, se prevé la creación de espaciosas zonas verdes, la construcción de un polideportivo y la ampliación del colegio público Tomás Bretón y del instituto Gran Capitán, en previsión del aumento de la demanda cuando las nuevas familias comiencen a instalarse en la zona.

Actualmente, la propuesta del Ayuntamiento se encuentra a la espera de aprobación por parte de la Comunidad de Madrid.

El nuevo estadio y el distrito de San Blas-Canillejas

Paralelamente, el distrito de San Blas-Canillejas se prepara para recibir al equipo, a su comitiva y a todos los cambios urbanísticos que esta mudanza traerá consigo. El estadio Wanda Metropolitano –antiguo estadio de la Peineta–  ha sido reformado: el nombre del club y su año de fundación (1903) ya lucen en las gradas rojas y blancas, a modo de mosaico. También se ha dotado a La Peineta de una característica cubierta blanca compuesta por dos anillos de acero, uno exterior y otro interior, unidos por cables (también de acero) y cubiertos por membranas traslúcidas de fibra de vidrio.  A falta de pulir los últimos detalles, se prevé que el estadio esté a punto para que el equipo pueda jugar en él durante el próximo mes de septiembre.

Pero San Blas-Canillejas no sólo contará con un estadio rejuvenecido: el club levantará un centro deportivo, oficinas, residencias para los jugadores y un polideportivo de uso público. De forma paralela, se mejorarán los accesos, se construirá un aparcamiento dentro del recinto del estadio y se espera la reapertura de la cercana estación de cercanías O’Donnell.

Entre tanto, los aficionados tendrán una última oportunidad de despedirse de la que ha sido su casa en las últimas décadas: durante el mes de julio, está previsto que se comiencen a ofrecer tours y visitas por las instalaciones del Calderón hasta el cierre final. El estadio será historia en 2018, fecha prevista para su demolición.

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