Así será la primera ciudad verde en China

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¿Imaginas vivir rodeado de árboles y sin contaminación? Ese es el objetivo del arquitecto Stefano Boeri, el creador de este increíble proyecto: una urbe en la que vivirán 30.000 personas y donde el dióxido de carbono dará paso a toneladas y toneladas de oxígeno. ¿Quieres saber cómo será?

Un sueño para los amantes de la naturaleza

El ambicioso proyecto tiene como objetivo erradicar la contaminación, especialmente en aquellas zonas urbanas donde los índices son especialmente preocupantes. Y en este sentido, China es uno de los países más contaminados del planeta. Solo hay que echar un vistazo a los datos para ver lo alarmante de la situación: solo en 2017 se concentraron en la capital asiática partículas 24 veces mayor a los niveles recomendados- según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El arquitecto milanés, Stefano Boeri, ha sido el artífice e impulsor de este proyecto, motivado por el deseo de crear ciudades cada vez más sostenibles y más habitables.  El proyecto en sí apuesta por una población literalmente envuelta por más de un millón de plantas y 40.000 árboles, con el anhelo de que toda la vegetación absorba casi 10.000 toneladas de dióxido de carbono y lo que es más increíble, que este bosque sea capaz de producir 900 toneladas de óxigeno al año. ¿Lo conseguirán?

Quién vivirá en esta ciudad

El lugar escogido para levantar la urbe es Liuzhou, una zona situada al norte de Guangxi, una región emplazada al sureste de China. La ubicación es idónea ya que se trata de un área especialmente montañosa en la que la vegetación crece con rapidez y que cuenta con 175 hectáreas de terreno alrededor del río Liujiang.

A nivel estético, no se trata de una urbe con edificios altos, todo lo contrario: proliferarán las construcciones bajas y donde los verdaderos protagonistas serán los árboles y las plantas.

La metrópoli más ecológica del planeta

Otro de los grandes retos que plantea la “ciudad verde” es que tratará de ser lo más autosuficiente posible, apostando por energías renovables y ecológicas, algo muy novedoso para el país asiático. Se utilizarán paneles solares en los techos de las viviendas y comercios para explotar la energía solar al máximo y no tener que recurrir a otros medios.

Los árboles ayudarán a disminuir la temperatura del aire y también servirán como muro para reducir considerablemente el ruido de la zona, lo que contribuirá a que haya una mayor diversidad y a que crezca un mayor número de especies animales, algo que era prioritario en el plan.

También se apostará por la energía eléctrica para fomentar la movilidad entre la localidad y las metrópolis colindantes. De hecho, está previsto que un tren eléctrico una la ciudad soñada con las más cercanas, para facilitar la vida de sus ciudadanos, así como una carretera donde solo podrán circular coches eléctricos.

Sin duda, un auténtico desafío para las autoridades y para la población china por sus graves problemas de contaminación. Las obras ya están en marcha y está previsto que la urbe verde quede inaugurada en 2020.

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