¿Aprovechar la fuerza del viento en casa? La minieólica llega a los hogares

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En las últimas semanas hemos visto cómo las distintas energías renovables (Solar, Geotermia o Biomasa), pueden ser utilizadas en cualquiera de nuestros hogares para ayudarnos a ahorrar y a ser respetuosos con el medio ambiente. Para continuar con la serie, me gustaría presentaros una tecnología menos conocida que las anteriores: el aprovechamiento del viento a pequeña escala, los aerogeneradores minieólicos.

Cuando circuláis por carretera o durante los viajes en tren, seguro que a muchos de vosotros os ha llamado la atención la gran proliferación de parques eólicos que se han instalado durante esta última década en España. Nos hace pensar que el viento tiene una presencia muy importante en nuestro país y, por lo tanto, seguro que podemos aprovecharnos de él en casa para ahorrar energía. Incluso, si nos queremos considerar un poco más expertos, podremos producir una electricidad más limpia que la que nos llega actualmente a través de la red nacional.

Para ello, en el mercado podemos encontrar dos tipos de aerogeneradores de pequeña potencia, en función de su eje de rotación:

  • Eje vertical, situado perpendicularmente al viento en todo momento; siendo sus álabes o paletas de longitud corta, pero bastante altos.

  • Eje horizontal, alineado con la dirección del viento; sus palas son largas y aerodinámicas, semejantes a las alas de los aviones.

El criterio para elegir uno u otro es sencillo: olvidándonos del componente estético, debemos calcular la potencia del viento que tenemos en nuestra ubicación, podemos hacerlo con estos mapas del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Con estos datos y entrando en las curvas de potencia de los distintos fabricantes, nos iremos a la solución que más energía eléctrica nos permita producir anualmente. Por ejemplo, si el viento sopla constante, pero a poca velocidad, no será lo mismo que si tenemos fuertes rachas en diferentes épocas del año.

Su funcionamiento es simple: cuando está soplando el viento, su energía se topa contra los álabes o palas del molino, haciendo que éste empiece a girar. En el cuerpo del mismo, tenemos un generador que produce una corriente eléctrica que abastecerá nuestra instalación doméstica. En los casos en que ésta sea la única fuente de energía eléctrica de nuestro hogar, debemos instalar unas baterías de almacenamiento. Así podremos abastecer nuestros electrodomésticos en los momentos en que la fuerza del viento no sea suficiente para mover el aerogenerador.

Las ventajas que nos ofrece esta tecnología son las siguientes:

  • Producción de energía limpia y 100% renovable.
  • Favorece el autoabastecimiento en las zonas a las que no llega la red eléctrica.
  • Funciona a partir de velocidades de viento bajas, del entorno a 2-3 m/s.
  • Permite el cambio de modelo del mix-energético hacia la generación distribuida.
  • Posibilidad de hibridación con otros sistemas, como la energía fotovoltaica.

Y como inconvenientes, a día de hoy, podríamos considerar los siguientes:

  • Plazo de amortización elevado, con lo que necesitamos otros alicientes además de los económicos para su instalación.
  • Ubicación del molino: si disponemos de una parcela no tendremos problemas pero, en bloques de viviendas, es más complicado situarlo si no se disponen de amplias zonas comunes urbanizadas.

¿Cuánto cuesta instalar un molino minieólico?

Iñaki Eguizábal, socio fundador de Kliux aseguraba en un un artículo del portal Energías Renovables, “estamos ahora mismo en los 18–20 céntimos de euro por kWh. Y vamos a menos. Pero, por ejemplo, ya somos mucho más baratos que los grupos electrógenos”.

En España, tomando como ejemplo el desglose existente en el siguiente enlace, vemos que existen tres tipos de tarifas de último recurso (TUR), en función de la discriminación horaria a la que nos acojamos. En ellas, vienen definidos los costes por consumo eléctrico y por la potencia contratada, con los que debemos elegir la que más se ajuste a nuestro perfil de consumidor. Además, también pagamos los impuestos y el alquiler del contador.

Particularmente, he cogido mis facturas de los últimos 12 meses, y me salen 431 € por 1.569 kWh consumidos. Calculadora en mano, salen 27,5 céntimos de euro por kilovatio hora (con 3,4 kW de potencia contratada y familia de 2 adultos). Si buscamos un dato que se asemeje más a la familia media (dos adultos y dos niños), vemos como se están pagando unos 863 € anuales para 4.000 kWh consumidos; dividiendo, nos salen 21,6 c€/kWh.

La tecnología minieólica lleva unos años instalándose en el medio rural por su rápido montaje y su facilidad para proporcionar energía eléctrica allí donde las líneas eléctricas no llegan por su difícil acceso.  Pero si los precios de la energía continúan la tendencia de los últimos años, no sería descabellado comenzar a ver molinos minieólicos en urbanizaciones y polígonos industriales.

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