La COVID-19 contagia al alquiler de vivienda a universitarios

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Cada mes de agosto y septiembre, miles de universitarios buscan piso en alquiler en las principales ciudades de España. En el nuevo año académico, compartir vivienda sigue siendo la solución más popular para la comunidad de estudiantes, si bien la alargada sombra de la crisis sanitaria está presente: ¿cómo influye en la demanda? ¿Está abaratando o encareciendo los precios? ¿Se está activando la cláusula COVID-19 en los contratos?

¿Los universitarios retrasan la decisión de alquilar?

“La decisión de alquilar es más lenta”, resume José Carlos Fernández, director de Aluni.net Sevilla y Granada, una red especializada en el alquiler de pisos a estudiantes por habitaciones. Fernández señala que “sobre todo ha bajado el número de clientes extranjeros, que estamos seguros de que volverán, pero de momento se retrasa su llegada”. Hay que tener en cuenta que cerca del 50% de los usuarios del servicio de Aluni son foráneos.

Desde la red de agencias de Alfa Inmobiliaria no se aprecian diferencias sustanciales con las campañas de otros años. Jesús Duque, vicepresidente, asegura “vivir en general con bastante normalidad el momento, aunque todos sabemos que el futuro es incierto”.

Lo cierto es que la oferta de habitaciones en pisos compartidos crece en España. Lo hizo el 32,3% en el último año, según un estudio de Idealista.com publicado el pasado mes de agosto con base en los anuncios de este tipo publicados, si bien no solo los dirigidos a estudiantes.

Pero el portal inmobiliario detecta una gran concentración de la oferta de pisos entre cinco grandes capitales. Madrid y Barcelona acumulan el 34% y 26% de todas las habitaciones. En tercer lugar se ubica Valencia con el 8%, seguida de Sevilla (4%) y Málaga (3%).

¿La COVID-19 encarece o abarata el alquiler a los universitarios?

En cuanto al comportamiento del precio de alquiler para universitarios, la tendencia es a mantenerse: “No hemos apreciado diferencias considerables en los precios con respecto al año pasado”, explica Duque, si bien esta afirmación es matizada por otras fuentes.

Al alza por parte de Luis Merino, responsable de Inmobiliaria Vicálvaro: “Hay mucha demanda y poca oferta, situación que tira de los precios”. Situación que se vive en este distrito madrileño, el de Vicálvaro, popular entre los estudiantes por su proximidad al campus de la Universidad Rey Juan Carlos I.

Y con cierta contención en el caso de Sevilla y Granada. “De momento los precios se están conteniendo, pero ya hemos cerrado algún alquiler con una revisión a la baja”, cuenta Fernández. Por la tipología de la oferta de Aluni –“hacemos una cuidada selección de los inmuebles de nuestra red”–, el precio es ligeramente superior: de unos 350 euros en la capital hispalense y de algo menos de 300 en la del Darro.     

En la misma línea, el estudio de Idealista también confirma una ligera revisión a la baja en los precios por habitación de los principales mercados. La más significativa es la de Barcelona, pero pese a la caída del -6%, sigue siendo la habitación más cara de España con un precio por habitación/mes de 415 euros.

Listado de precios de alquiler por ciudad

Repasamos el precio en algunas de las capitales más universitarias:

Capital                       €/mes agosto 2020     €/mes agosto 2019     diferencia 

  • Barcelona                   415                             442                  -6%
  • Bilbao                         366                             368                  -0,6%
  • Granada                      245                             231                  5,8%
  • Las Palmas                 308                             310                  -0,6%
  • Madrid                        400                             415                  -3,7%
  • Salamanca                  246                             235                  4,6%
  • Sevilla                         293                             292                  0,5%
  • Valencia                      296                             294                  0,8%
  • Valladolid                   240                             227                  5,8%
  • Zaragoza                     280                             271                  3,3%  

Fuente Idealista                                                        

¿Incluyen los contratos una cláusula especial por COVID-19?

La decisión de las universidades de impartir clases online la pasada primavera fue respondida por miles de universitarios españoles con una huida a su domicilio familiar. Y poco más tarde con la rescisión del contrato de alquiler.

“No veo razones que justifiquen un nuevo confinamiento, y de hecho no creo que se vaya a dar esta circunstancia de nuevo”, opina Jesús Duque desde Alfa.

Pero la de la COVID-19 tiene mucho de crisis de miedo. Los universitarios eligen el piso de alquiler como su vivienda ideal para el curso, pero frente a una situación generalizada de clases online, prefieren convivir con su familia.

Frente a esta situación, Duque sí justifica incluir en contrato una cláusula específica: “Para estos casos recomendamos incluir una cláusula en la que el inquilino, con un preaviso de diez días y desalojando la vivienda, se pueda dar por rescindido el contrato sin tener la obligación de cumplir los seis primeros meses, por supuesto, siempre y cuando se declare el estado alarma y el confinamiento”.

Una cuestión “de buena voluntad”

Por otro lado, todas las fuentes coinciden en señalar que es una cuestión de buena voluntad entre las partes. Duque considera que otra opción es pactar una rebaja en la mensualidad para que sea menos gravoso mantener el alquiler y la propiedad pueda asegurar algún ingreso: “Siempre que se pueda dar es muy aconsejable”.

En el caso de los contratos de Aluni.net, que no se rigen por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), “lo importante es que se imponga el sentido común”, defiende Fernández: “Si la confinación se produce antes de que el inquilino llegue, se le devuelve todo íntegramente, pero si sucede mientras está, lo normal es que se quede”.

Con todo, aseguran no haber incluido ninguna cláusula específica. Sí se señala que en caso de incumplimiento se reservan el uso de la fianza: “Por lo demás es complicado que un propietario inicie acciones legales para reclamar el importe de una habitación”.

En Vicálvaro, Merino tampoco tiene experiencia en incluir ninguna acotación al contrato por la situación sanitaria “porque nadie lo ha pedido así”. Pero como desde Sevilla señala Fernández, “vamos a ver cómo evoluciona, porque si algo estamos aprendiendo, es que todo puede cambiar de un día para otro”.

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