¿Qué es una novación de hipoteca?

Equipo de Redaccion

Cualquier cambio que necesitemos realizar en un préstamo hipotecario concedido por una entidad financiera tras su contratación es una novación hipotecaria.

En todos los casos, implica redactar un nuevo acuerdo con las nuevas condiciones aceptadas por ambas partes. Pero ¿sabemos realmente en qué situaciones podemos realizar este cambio, qué precio tiene y quién debe asumirlo?

Situaciones en las que se puede hacer una novación de hipoteca

Las circunstancias familiares y laborales de las personas pueden verse alteradas por acontecimientos propios o por situaciones externas. Por ejemplo, una pérdida de trabajo, una baja laboral por enfermedad, un divorcio o un ERTE. Esto significa que quizá en un momento dado, cualquier ciudadano que tenga un préstamo hipotecario firmado con un banco tenga que revisar sus condiciones por verse imposibilitado de afrontar la situación.

Esa tramitación es lo que se conoce como novación de hipoteca. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2019 el número de hipotecas sobre viviendas inscritas en los registros de la propiedad fue de 29.691, de las cuales 4.585 sufrieron cambios, un 15,9% menos que en 2018.

Qué se puede cambiar en una novación hipotecaria

Normalmente esta operación permite cambiar una o más cláusulas del contrato, siempre que ambas partes estén de acuerdo. Por normal general, lo que se intenta es mejorar las condiciones del préstamo que tiene concedido el cliente.

En este sentido, las modificaciones más habituales a la hora de realizar una novación hipotecaria son:

  • Reducir el tipo de interés: por ejemplo, se puede cambiar de hipoteca de interés fijo a interés variable, si las condiciones del mercado son favorables y supone un ahorro para el cliente.
  • Variar el plazo acordado del préstamo: se puede tanto reducir el plazo acordado, como ampliarlo para que las cuotas sean más bajas y poder hacer frente a ellas más fácilmente.
  • Cambio de titulares, porque se haya producido una situación de divorcio o fallecimiento de uno de los titulares.
  • Aumentar el importe pendiente: se puede ampliar la cantidad solicitada.
  • Sistema de liquidación: se puede solicitar un período de carencia por imposibilidad pagar las cuotas.

Cuánto cuesta modificar las condiciones del contrato

Es importante tener en cuenta que la entidad bancaria no tiene la obligatoriedad de aceptar una novación hipotecaria. Sin embargo, en caso de que sí lo haga, esta alteración del contrato conlleva una serie de gastos que hay que tener en cuenta, también en función de las modificaciones que se vayan a realizar, como, por ejemplo:

  • Comisión por novación: depende de la entidad financiera, aunque normalmente supone entre el 0,1% y el 1% del capital pendiente.
  • Gastos de notaría: suelen oscilar entre el 0.2 y el 0,5% del capital pendiente.
  • Registro de la Propiedad: suele suponer el 50% del importe pagado al notario.
  • Gestoría: habría que contar con unos 150 euros por las gestiones realizadas.
  • Tasación: habría que calcular unos 300 euros de media.

Beneficios de una novación de hipoteca

Normalmente es más conveniente realizar este tipo de trámite frente a la subrogación, ya que los gastos suelen ser menores. Sin embargo, conviene tener en cuenta las ventajas que ofrece este tipo de modificación:

  • Se ahorra dinero, sobre todo en los casos en los que se amplían los plazos o se solicita una reducción del interés.
  • Es más económico que cancelar una hipoteca.
  • Se pueden mejorar las condiciones de la hipoteca, a la hora de revisar la negociación.

Como se puede ver, la realización de una novación de una hipoteca puede resultarte beneficioso. Tendrás que tener en cuenta tus circunstancias personales, si cumples los requisitos y cómo te beneficiará. Por ello, nada mejor que informarse.

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