Aporta valor a tu casa antes de venderla

Bien es verdad, que con el uso, las casas se deterioran y a la hora de querer venderlas, las casas de segunda mano siempre han tenido desventajas en relación con las casas nuevas. Los posibles compradores siempre van a poner impedimentos cuando vean desperfectos en la vivienda y van a desvalorizarla todo lo que puedan para que el precio baje.

Si queremos vender nuestra casa sin que nos ocurra esto, tenemos que mostrar el producto en buen estado y con unos pequeños retoques que nos supondrán muy poco, aportarás valor a tu casa y podrás incluso subir el precio. Además aumentará su competitividad respecto al resto de las viviendas que estén en el mercado con las mismas características. Por eso te dejamos unos consejos para aportar valor a tu casa sin gastarte casi ni un euro 😉

  • La casa empieza por la entrada principal y se dice que el comprador se decide en los primeros 5 minutos por lo que  la primera impresión es fundamental. Reparar imperfecciones en la puerta, una mano de pintura o barniz pueden ser la mejor de las inversiones.

 

  • Crea espacio: dicen que menos es más así que mueve o quita algunos de ellos para que la estancia sea más holgada. Cualquier idea es buena para tratar de dar amplitud. Decora con alguna platita que le dé un poco de viveza a la casa.

 

  • Pintura de colores neutros: que las paredes no tengan grietas o lascas en la pintura. Lo mejor para vender tu casa es darle una mano de pintura en tonos neutros que aporten calidez, amplitud y sean más impersonales.

 

  • Mejor iluminación: Hay trucos que no requieren una gran inversión Cambia las bombillas para poner otras que den más luz, regula las que tienes enfocando a algunas paredes para que den más amplitud a la vivienda , instala detectores de presencia para que las luces se vayan encendiendo a medida que se va recorriendo las diferentes estancias de la casa, abre las cortinas y las persianas, etc.

 

  • Pequeñas labores de mantenimiento: ponte el traje de manitas y decídete a arreglar el pomo de la puerta o el grifo que gotea. Aunque tú puedas vivir con ello, no da muy buena impresión al futuro comprador.

 

  • Préstale atención al suelo: Una de las cosas que más preocupa a los compradores es el estado del suelo. Un parqué desgastado, pérdida de color, etc. Hacer una pequeña inversión para mejorar el estado del suelo es recomendable.

 

  • Baño y cocina relucientes: son las estancias de la casa que por lo general más nos cuesta limpiar y más suciedad generan. Por ello dedícate un día a limpiarlos a conciencia, ventanas, mampara, campana, encimera. Que todo quede reluciente y que dé ganas de ponerse a cocinar o a darte una ducha calentita.

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